Luego de varias negociaciones a puertas cerradas con distintos sectores del peronismo, la alianza Cambiemos logró quedarse con la presidencia de la estratégica comisión bicameral Revisora de Cuentas. Ese cuerpo parlamentario tiene como función nada menos que el análisis de las cuentas del gobierno de Mauricio Macri. Además, desde allí se controlan las actividades de la Auditoría General de la Nación, el análisis de su presupuesto y el examen de sus informes.

Entre los primeros temas que abordará la comisión, se encuentran los informes que enviará la AGN sobre la quiebra del Correo Argentino, que estuvo a cargo del Grupo Macri. A raíz del caso, el gobierno debió el pasado año hacerle frente a su primera crisis política, por lo que el debate en el ámbito parlamentario debía estar en manos de hombres de suma confianza para la Casa Rosada.

Se trata del escándalo al que debió hacerle frente el gobierno durante el verano de 2017, cuando la fiscal Gabriela Boquín denunció que el presidente le perdonó 70 mil millones de pesos a su padre en el concurso de acreedores de su empresa.

La presidencia de la comisión, que esta vez debía recaer en la Cámara de Diputados, quedó para el macrista Álvaro González, la vicepresidencia para el formoseño José Mayans, que presidió esa bicameral los últimos dos años. Como secretarios fueron elegidos el diputado Carlos Castagneto (FpV-PJ) y el senador Juan Carlos Romero (interbloque Parlamentario Federal). Completan la comisión los senadores oficialistas Pedro Braillard Poccard y Luis Naidenoff, y los justicialistas Miguel Pichetto y Juan Mario País; y por Diputados, los radicales Luis Borsani y Mario Negri; la justicialista Mayda Cresto y el kirchnerista Julio Solana.

Por tratarse de una comisión de control, algunos peronistas insistieron con que el la presidencia debía seguir en manos del peronismo, pero por lo bajo reconocieron que durante los doce años del kirchnerismo, la comisión la manejo siempre el oficialismo, primero con Fabián Ríos, luego con Nicolás Fernández y después con José Mayans.

A cambio de la presidencia, en manos de Álvarez, Cambiemos debió correr al senador Julio Martínez para atender el reclamo del salteño Juan Carlos Romero, que presionaba con ocupar un lugar y en el oficialismo se decidieron por concederle el asiento al peronista dada la buena relación que mantiene con la Casa Rosada.

En el peronismo se manifestaron satisfechos a pesar de haber perdido el control de la comisión. "la presidencia la tiene Cambiemos, pero no tiene mayoría, con lo que no podrá avanzar o frenar nada en soledad, están obligados a sentarse a negociar".

En paralelo, se constituyó ayer la Comisión Bicameral que controlará los contratos de participación público-privada (PPP). Su creación fue dispuesta por la ley de Contratos de Participación Público-Privada sancionada en 2016.

El elegido para presidir esta bicameral fue el diputado justicialista Diego Bossio, referente del interbloque Argentina Federal -que responde mayoritariamente a los gobernadores-, mientras que la vicepresidencia quedó para Federico Pinedo, presidente provisional del Senado.