El paro que convocó la CGT contra la reforma previsional finalizó sobre el mediodía de ayer con escaso impacto, debido a que sindicatos clave como los colectiveros de la UTA y el de empleados de comercio no se plegaron a la medida de fuerza, en medio de la fuerte división que atraviesa la central obrera.

Sin la unanimidad necesaria entre los principales gremios para ir a la medida de fuerza, la CGT terminó concretando una huelga casi "testimonial" y que sólo se sintió en actividades determinadas, lejos de lograr paralizar la Ciudad.

Los colectivos funcionaron con total normalidad entre las y así garantizaron la movilidad de los trabajadores, luego de que la UTA anunciara el lunes a la noche que no estaba de acuerdo con el paro que había decidió activar al mediodía de esa jornada la conducción de la CGT, que el sindicato que comanda Roberto Fernández integra.

En la Ciudad, los trabajadores y estudiantes también pudieron utilizar los taxis que circularon de forma habitual durante la mañana, mientras que los subtes recién a las 12 comenzaron a funcionar tras el paro de los metrodelegados en línea con la medida de la CGT, aunque ese gremio forma parte de la CTA de los Trabajadores.

En tanto, los tres sindicatos de los trenes metropolitanos, Unión Ferroviaria, La Fraternidad y Señaleros, no prestaron servicio por la mañana pero los trabajadores del sector adelantaron el retorno a sus tareas y ya a las 11, una hora antes de lo pautado, partió la primera formación desde Constitución hacia el sur del conurbano.

Por su parte, el transporte de aviones fue el gran afectado por el paro cegetista, con todos los vuelos cancelados y recién al mediodía de ayer se retomó la actividad en la terminales aéreas.

Las demoras, sin embargo, continuaron hasta bien entrada la tarde ante las complicaciones que tuvieron las empresas para reubicar a los pasajeros en otros vuelos tras 24 horas de actividad paralizada.

En tanto, la gran mayoría de los bares, restaurantes y locales comerciales estuvieron abiertos, en una semana que es considerada clave para su facturación ante la proximidad de la Navidad, mientras que el secretario general del sindicato de empleados del sector, Armando Cavalieri, se mostró en contra del paro y no adhirió.

Tampoco se plegaron a la medida de fuerza los gremios cegetistas de actividades como trabajadores de la construcción (Uocra) y empleados estatales (UPCN), lo cuales buscan mantener diálogo con la Casa Rosada y también rechazaron la medida de fuerza.

En cambio la huelga sí se hizo sentir en los bancos, que no atendieron al público y tampoco volverán a hacerlo hoy en las últimas dos horas (de 13 a 15), en el marco de un plan de lucha del sindicato del sector que lidera Sergio Palazzo.

Los hospitales mantuvieron guardias mínimas y también estuvo afectada la actividad en los tribunales, en el sector portuario, en las estaciones de servicio y la recolección de residuos y transporte de caudales, entre otras.

La CGT calificó de "contundente" a la huelga aunque dentro de las actividades cuyos gremios sí adhirieron, luego de una reunión de Consejo Directivo que se realizó por la mañana para hacer una evaluación del paro.