Empresarios advirtieron que la obligatoriedad impuesta al sector privado para que se haga cargo del pago del bono de $5.000 para compensar a los trabajadores por los efectos de la crisis económica decretará el cierre de "muchas" empresas. Los dueños de fábricas, constructoras y comercios alertaron por la "crítica" situación por la que atraviesa el sector privado, y dejaron en claro que a pesar de la ayuda financiera, será "inviable" poner en marcha el plan oficial.

Fuentes de la UIA y Camarco confiaron a BAE Negocios que el escenario de bono "compulsivo" deja en situación de "quebranto" a miles de empresas. "En diciembre hay que hacer frente al medio aguinaldo. Pero lo más grave es que la destrucción del empleo industrial superó los 90.000 puestos desde el 2015 y si seguimos en este camino será una situación incontrolable", confesó uno de los integrantes de la mesa chica fabril.

Los empresarios, apenas salieron de la reunión que mantuvieron con sindicatos y el Gobierno dejaron pistas sobre la imposibilidad de afrontar de manera uniforme la exigencia de parte de los sindicalistas, aunque algunos de los participantes contaron que "los gremios están tan preocupados como los empresarios en la situación laboral por la inestabilidad económica". "La reunión fue solamente para tratar de posponer el paro, pero todos sabíamos que no es posible garantizar un pago en estas condiciones", destacó la fuente consultada.

Ante las dificultades para pagar el bono que ya adelantaron algunos sectores, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, adelantó que va a hablar con el sistema financiero "para ver alguna posibilidad de financiamiento". Pero las empresas se quejaron por el alto costo financiero. "Nos tenemos que endeudar con tasas exorbitantes y el final será el cierre", se quejó con énfasis el dueño de una pyme.

Funes: “Cualquier intento que uno pueda hacer, tiene como limitante cómo financiarlo”

Ayer, el vicepresidente de la UIA y titular de la cámara alimenticia Copal, Daniel Funes de Rioja, afirmó que "más del 60% de las empresas no podrán hacer frente al pago del bono" de $5.000 acordado, a pagarse en dos cuotas, en noviembre y enero. En declaraciones a radio La Red, el representante industrial que participó del diálogo tripartito agregó que "es bueno sentarse y hablar sobre alternativas que compatibilicen esta realidad inflacionaria que deteriora el poder adquisitivo, que erosiona la capacidad de consumo".

En ese camino sostuvo que "si no se puede pagar en dos cuotas, y se puede pagar en tres o en cuatro, se podría acordar en un marco de negociaciones entre trabajadores y empresarios". De modo que volvió a instalar el reclamo sectorial de desactivar los acuerdos de cúpula ante la imposibilidad de poner en una sola mesa las realidades de distintos sectores.

"En el promedio, los enanos se ahogan", es la frase que se escucha en los pasillos de la UIA y que tomó fuerza. Sucede que ahora once de los doce sectores que integran la central fabril están dentro de la categoría de "enanos", según el lamento de los dueños de las fábricas.

Funes de Rioja también dijo: "cualquier intento que uno pueda hacer, tiene como limitante cómo financiarlo. La mayoría del empleo en la Argentina es Pyme y el acceso al financiamiento está limitado por la tasa de interés".

Los industriales quieren que la lógica de aplicación del bono se aplicaría para los casos en que los convenios hayan "quedado desactualizados" con firmas "del 15 o el 20 por ciento". "Hay convenios de estos últimos tiempos que ya tienen en cuenta una inflación más alta", aclaró.