Empresarios industriales respaldaron reformas en el vínculo laboral para mejorar la competitividad, generar mayor empleo y reducir la litigiosidad laboral, punto de debate en una jornada de Justicia Laboral que realizó en el centro porteño. Hubo fuertes contrapuntos con representantes juristas y políticos pero sirvió como escenario público del diálogo social, punto que generó entusiasmo entre los dueños y directivos de las fábricas.

Hubo un escenario que prometió diversidad y profundidad en el debate, que puso en un mismo panel al dueño de TN&Platex, Teddy Karagozian, a su hijo Tomás -organizador del evento y diseñador de nuevas relaciones laborales en la fábrica textil-; al diputado nacional de extracción sindical Facundo Moyano; al presidente de Copal y chair del B-20 en Argentina, Daniel Funes de Rioja; al ministro de Justicia, Germán Garavano; y al juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Miguel Ángel Maza; entre otros actores.

Sorprendió Teddy Karagozian con los “tres hechos” que limitan “el deseo y la voluntad de los empleadores privados de generar empleo”: la responsabilidad solidaria en los accidentes in itinere; la relación de debilidad del trabajador con su empleador; y los fallos ejemplares que sirven de paraguas para iniciar más demandas.

“No hay ninguna razón para que las empresas seamos responsables de los accidentes y problemas que nuestro personal tiene yendo y viniendo a trabajar”, disparó, polémico, el CEO de la textil más importante del país, quien consideró que “este es uno de los principales motivos de conflicto y es una de las causales de costo laboral alto”.

Funes de Rioja salió en su respaldo y reclamó adecuar “los convenios del ‘75 a la industria 4.0” y alertó por la decisión dual: “o tenemos un sistema legal realista, o migran las fábricas o migran los trabajadores. Nosotros queremos producción y empleo en la Argentina”.

“Esta ley y la instauración de las comisiones médicas la venimos propiciando hace varios años. Por eso es importante este ámbito para reunir a jueces y al sector privado con cuestiones que se impulsaron en otras partes del mundo. Creo en el diálogo social”, afirmó.

Al cruce salió Facundo Moyano. Como contracara de la litigiosidad por reclamos laborales, les dijo a los empresarios que se hagan cargo del 35% de trabajo no registrado en el país, y que hay que “apuntar a la causa más que al efecto”, al señalar que “la principal causa de litigiosidad es el alto nivel de siniestralidad”.

“Tenemos que empezar a hablar de los accidentes laborales y no de los juicios. El principal problemas es el nivel de siniestralidad y no de los juicios”, replicó.

No tuvo la misma mirada la presidente de la UART, Mara Bettiol. Rechazó que el origen de la litigiosidad esté relacionado con la siniestralidad al señalar que en la actualidad, los niveles locales son similares a países como España. Enfatizó en la “paradoja” que muestran los índices de siniestralidad a la baja contra una fuerte litigiosidad en ascenso.

“Se ha superado la grieta con la sanción de la nueva ley porque se han puesto de acuerdo todos los actores. Y es una buena noticia que la provincia de Buenos Aires se adhiera próximamente. Es importante el acompañamiento de las provincias como de la Justicia”, destacó.

El juez Maza dejó una fuerte crítica a los empresarios. “No se dejen engañar otra vez. Se le mintió al empresariado con la Ley de las ART. Apóyennos que van a pagar poco, no los van a poder demandar”, señaló al recordar la ley impulsada durante el menemismo. Pero les dijo que “en la mayoría de las estafas, los estafados juegan un papel importante por su avaricia”.

Duro, pidió tener “cuidado ahora con la reforma laboral porque puede pasar lo mismo”, y tachó de “descalificante la propuesta de modificación del artículo 12” sobre la igualdad entre empleado y empresarios: “En todo el mundo no se discute no está en condiciones de igualdad porque teme perder el empleo. Es mucho más grave hoy porque el empleo es escaso”, afirmó.