La cumbre del Mercosur en Brasilia no sólo sirvió de traspaso de la presidencia pro tempore a Paraguay. El Gobierno argentino aprovechó la reunión para ratificar posiciones sobre Venezuela, y la negociación con la Unión Europa.

En la apertura de la 51º cumbre de Jefes de Estado en el Palacio Itamary, Mauricio Macri volvió a expresar su preocupación por la situación venezolana. No fue la única voz en reclamar por la necesidad de avances democráticos en ese país. Junto con anfitrión Michael Temer, y el par paraguayo, Horacio Cartés, pidieron por una solución política a la crisis. Las discrepancias se vieron con el uruguayo, Tabaré Vázquez, otro de los miembros del bloque, que prefirió abstenerse de hacer un comentario. No tuvo la misma posición Bolivia. El presidente Evo Morales defendió la reinserción de Venezuela en el Mercosur al momento de su discurso. En contraposición, Macri remarcó que el bloque hace "un llamado a respetar los derechos humanos y la libertad de los presos políticos". "No quería dejar de enviar un mensaje de solidaridad y acompañamiento al pueblo venezolano", sostuvo el mandatario.

Además pidió por la "pronta adopción de un calendario electoral que sea capaz de garantizar un proceso abierto y transparente" en Venezuela. Días atrás, el presidente venezolano había acusado a Macri de haber cometido un crimen contra el pueblo argentino por de la sanción de la reforma previsional. "El Fondo Monetario Internacional está gobernando Argentina otra vez y Macri dice que para el equilibrio macroeconómico y para vencer la inflación tiene que quitarle la jubilación a los jubilados", había dicho Nicolás Maduro.

Otro de los temas en los que hizo hincapié el presidente Macri fue en la negociación con la Unión Europea. El Gobierno tenía esperanzas de cerrar el acuerdo antes de fin de año, algo que finalmente quedó descartado tras la cumbre de la Organización Mundial del Comercio en Buenos Aires. "La negociación con la Unión Europea es particularmente relevante y me alegra que todos hayamos coincidido en eso", dijo Macri al exponer ante sus pares.

"El Mercosur es el bloque más aislado y proteccionista que existe en el mundo y eso no ayudó a resolver la pobreza en nuestros países, la profundizó", lamentó el mandatario.

La Argentina resaltó la necesidad de seguir avanzando en las negociaciones porque son "dos regiones complementarias y la Unión Europea es un destino natural para nuestras exportaciones". "Nos permitirá impulsar no sólo el comercio, sino también atraerá inversiones, tecnología y generará múltiples oportunidades de negocios", resaltó el presidente.

Tras el triunfo de Sebastián Piñera en Chile, el líder de Cambiemos pidió avanzar con acuerdos también con la Alianza del Pacifico. Para Macri ambos bloques están destinados "a ser uno de los polos de crecimiento más dinámicos del mundo".