Desde hoy los equipos técnicos del Gobierno y de la CGT analizarán el proyecto de reforma laboral, en el marco de “la búsqueda de consensos” que pregona el Ejecutivo Nacional. Para la central obrera, en una variación de lo que aprobó Brasil el fin se unifica en cuanto a la destrucción de los derechos de los trabajadores. “El parlamento no la va a dejar pasar y el movimiento obrero tampoco”, enfatizó el triunviro y referente de Sanidad Héctor Daer.

Como también lo semblantearan su par Juan Schmid y otros dirigentes la CGT, consideró que no obstante los argumentos del Gobierno y economistas afines, el proyecto “no guarda relación directa entre el abaratamiento del trabajo y la creación de puestos de labor”.

Entre los abogados que asesoran a sindicatos hay una cuestión de arranque: “Buscan una contrarreforma”, acotando que la diferencia es más que conceptual, porque si de reforma se trata no hay beneficio normativo para los trabajadores. En cambio sobre el deterioro de prerrogativas incluyen el banco de de horas con compensación anual y el fondo de desempleos global que anticipó BAE Negocios mucho antes de la difusión del borrador reformista.

De la pulseada de presiones, se destaca también que Pablo Moyano levantó la apuesta contra el oficialismo, horas después que esa familia recibiera “mensajes indirectos” a través de la prensa sobre la conveniencia de agilizar el diálogo por la modificación normativa del trabajo.

“Antes de firmar algo como esto nos cortamos una mano”, resumió el adjunto de Camioneros y secretario gremial de la CGT.

En diálogo con el programa Toma y Daca (Radio El Mundo), Daer consideró que el texto del proyecto está a distancia considerable “del derecho laboral de la Argentina y universal” y no ocultó el malestar de la dirigencia sindical “por los sectores que aparecen en público con el planteo de que el país no se desarrolla por culpa de los derechos laborales”. El resto del espectro gremial también viene afinando posturas, críticas como las CTA de Hugo Yasky y Pablo Micheli que junto a la CGT de Francia anticiparon que marcharán al Congreso cuando se debata la reforma y afines al paper que se analizará hoy en el ministerio de Trabajo como la conducción de las 62 Organizaciones que hacen suya la consideración oficial respecto a “ceder” desde todos los frentes “por el bien del país”.

Desde su postura base para marcar férrea oposición “al modelo económico de Cambiemos” la Corriente Federal (CFT) que lidera Sergio Palazzo, Horacio Ghilini (docentes) y Héctor Amichetti (Gráficos) y traccioan en tándem con Pablo Moyano, reclamó la convocatoria de un nuevo Confederal a la CGT, a llamar “las cosas por su nombre” en relación que tanto la reforma laboral, como la previsional y la tributaria “son ajuste brutal sobre trabajadores, jubilados y pobres, en favor de especuladores, grupos concentrados y especuladores”.