Bajo el paradigma de la unidad la CGT definió respaldar al triunvirato que integran Héctor Daer, Juan Schmid y Carlos Acuña. La idea de elecciones para el mes próximo feneció antes de dar a luz. Y sin un solo brote verde queda en utopía la alternativa de sumar a las CTA de Hugo Yasky y Pablo Micheli como a los movimientos sociales a la estructura. Mantener canales de diálogo con todos los secretarios generales es la decisión, lo cual infiere más que una duda respecto al qué dirán de Camioneros y asociados a tal moción. "Apoyamos al triunvirato, no habrá elecciones el 22 de agosto", sostuvo el santafesino Sergio Romero, titular de UDA y la secretaría de educación en Azopardo. Incluso enfático remarcó que "no se suspendió nada" porque nunca se convocó pro vía oficial al congreso normalizador, donde hubiese sido necesaria hacer efectiva la elección renovadora. Romero fue el único dirigente del consejo directivo que realizó declaraciones al término del encuentro que mantuvieron ayer en la sede de Azopardo.

Lo que sucederá a fines de agosto es una reunión de secretarios generales de los gremios confederados de la CGT, los que están en la actual conducción y los externos, con el objetivo de continuar debatiendo la postura frente a las políticas del Gobierno, en medio de claras divisiones que atraviesan a la central. En ese plano los jefes que integran del Movimiento de Acción Sindical (MASA) que lideran Sergio Sasia de la Unión Ferroviaria y Omar Viviani de Taxistas serán parte de la mesa. También las 62 Organizaciones que no hace tanto tiempo se habían autoproclamado la "pata sindical peronista de Cambiemos".

Como había informado BAE Negocios la perspectiva de que los triunviros llegaran hasta diciembre redobló cotización, incluso tomando en cuenta la advertencia que hizo pública Schmid, en metáfora argento/mundialista en cuanto a que no estaba dispuesto a ser "el Jorge Sampaoli" de esa central. La interpretación mínima apunta a que el también jefe de la poderosa CATT no está dispuesto a asumir en soledad los disgustos que ha tenido en su mandato, como por ejemplo el fallido paro posterior a la reforma previsional en diciembre de 2017.

En los papeles el triunvirato tiene mandato hasta 2020, pero anoche referentes distanciados de los gordos e independientes ironizaban "nadie sabe lo que puede pasar en el país el mes que viene".

Salida elegante

Los críticos al triunvirato dialogaban hasta la medianoche en la coincidencia de que lo definido por la actual conducción era más que nada una "salida elegante", remarcaban la importancia de la marcha que hoy concretarán UOM y Smata (ver recuadro) además de considerar que dudaban de la estrategia de privilegiar un encuentro de "todos los secretarios generales" cuando un confederal les garantizaba primacía respecto de votación de acuerdo a la normativa de la central.

De un lado y del otro el "sinceramiento" más allá de la táctica era considerar que "la única certeza es que todos los trabajadores de todos los sectores la están pasando mal y además que lo peor ya no pasó".