Fue la última semana de septiembre, en Praga. En la jornada final de la edición de bautismo de la Laver Cup, Roger Federer y Rafael Nadal, los dos grandes íconos del tenis de este siglo, se unieron en pareja venciendo 6-4, 1-6 y 10-5 a los estadounidenses Sam Querrey y Jack Sock. A posterioridad, en un partido de singles de cierre, el suizo le daría el título a Europa con victoria sobre Nick Kyrgios en el último partido poniéndole un broche de película a un evento encima engalanado con las capitanías de Bjorn Borg y John McEnroe.

Esa unión entre ellos, que no hizo otra cosa que deleitar a los amantes del tenis y dotar de una admiración extra de sus fans hacia ellos, aparece entre las candidatas al prestigioso Premio Laureus como "Momento deportivo del año", la única categoría votada por el público.

"El mundo del tenis quedó asombrado cuando dos grandes rivales se unieron para jugar el dobles de Europa en la Laver Cup", sentencia la organización del premio en un video de difusión.

"La rivalidad más importante en la historia se paró durante emocionantes dos horas. Jugadores y fans por todo el mundo celebraron este momento único en la historia de este deporte", agregó el anuncio.

La ceremonia de entrega de los Premios Laureus del Deporte de 2018, los considerados "Oscar del deporte", en la que se reconoce a los mejores deportistas del mundo masculinos y femeninos, se celebrará en Mónaco el próximo 27 de febrero, según anunciaron los organizadores en un comunicado.

La categoría "Momento deportivo del año" (que busca "realzar los auténticos valores del deporte") se votó por primera vez el año pasado y el reconocimiento fue para un equipo de fútbol infantil del Barcelona, que después de ganar un torneo en Japón interrumpió los festejos para consolar a sus rivales.

En los Laureus de 2017, el atleta jamaiquino Usain Bolt y la gimnasta Simone Biles fueron elegidos como los mejores de 2016, año de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, mientras que el equipo infantil B del FC Barcelona ganó el de Mejor Momento deportivo por consolar a su rival tras derrotarlo en la final de la World Challenge Cup de Japón.

En aquella oportunidad, los Premios instituidos en homenaje a Nelson Mandela, tuvieron la participación del Príncipe Alberto de Mónaco.