La fiscal federal de Quilmes, Silvia Cavallo, imputó al sindicalista Hugo Moyano y a su hijo Pablo por presunto lavado de dinero, por negocios que atañen al club Independiente y también por contrataciones e inscripción de empresas por parte del gremio de camioneros.

La imputación fue presentada por la Fiscalía en el Juzgado Federal de Quilmes de Luis Armella.

La causa se había iniciado por una denuncia de Juan Manuel Lugones, subsecretario de Seguridad bonaerense, al tomar conocimiento de varios delitos llevados a cabo por la barra brava de Independiente. Se trata del "apriete" a jugadores y técnicos de fútbol pidiéndoles sumas de dinero a cambio de no insultarlos en los partidos.

En tanto, Moyano y su hijo Pablo denunciaron ayer a la diputada Elisa Carrió por la supuesta comisión del delito de "incitación a la violencia colectiva", por haber comparado a Moyano con el sindicalista estadounidense Jimmy Hoffa, que desapareció en 1975.