El papa Francisco designó ayer a los “curas villeros” Gustavo Carrara y Jorge García Cuerva como obispos auxiliares de las diócesis de Buenos Aires y Lomas de Zamora, respectivamente. Así lo informó la ofi cina de prensa del Vaticano.

Carrara, de 44 años, es actualmente el cura de la Parroquía Santa María Madre del Pueblo, ubicada en la villa 1-11-14 del Bajo Flores y “vicario episcopal” para las villas de emergencia.

Por su parte, García Cuerva, de 49 años, desempeña su labor pastoral en la parroquia Nuestra Señora de la Cava, ubicada en una villa de emergencia de Beccar, y además, ejerce como capellán carcelario en varios centros penitenciaios de la provincia de Buenos Aires.

Ambos sacerdotes, muy respetados por sus pares y queridos por los habitantes de las poblaciones humildes, están idenficados con la labor pastoral que durante los años 60 y 70 llevara a cabo el cura mártir Carlos Múgica.

Desde hace años Carrara y García Cuerva vienen denunciando la situación de extrema marginalidad que se vive en los territorios donde ejercen su ministerio e incluso han sido firmantes de varios documentos en los que se insta a las autoridades a respetar la “cultura villera”.