La distancia que el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, tomó durante toda la campaña electoral de la Casa Rosada no significó un freno para que ayer en el Poder Ejecutivo nacional celebraran como propio el triunfo del mandatario radical. Tras once derrotas en diferentes distritos, esta vez, el oficialismo consiguió la primera victoria del año en elecciones a gobernador.

Con el 6,92 por ciento de las mesas escrutadas, Morales y su actual vice, Carlos Haquim, fueron reelectos con el 43,45 por ciento de los votos, mientras su principal opositor del Frente Justicialista, Julio Ferreyra, junto a su candidato a vice, el kirchnerista Adrián Mendieta, lograron obtener el 33 por ciento de los sufragios. Sin embargo, el Frente Cambia Jujuy perdía cerca de 15 puntos en comparación con los comicios de 2015, cuando se impuso por más del 58 por ciento de los votos.

Esta vez, los comicios provinciales fueron desdoblados de los nacionales debido a la alta imagen negativa del presidente Mauricio Macri en la provincia. En los meses previos, desde la gobernación de Jujuy admitieron más de una vez que el gobernador radical estaba bajando en las encuestas a causa de la crisis económica, incluso el propio Morales se encargó de marcar diferencias con las políticas del Ejecutivo nacional. No obstante, esa diferenciación no fue suficiente para alcanzar el desempeño que tuvo cuatro años atrás.

En aquel entonces, Morales se enfrentó a un único candidato del peronismo, Eduardo Fellner, por el contrario, ahora el PJ fue dividido en cinco sectores. Además de la de Ferreyra, compitieron otras cuatro fórmulas encabezadas por el ex juez federal Vicente Casas; el cuñado del gobernador, Guillermo Snopek; la abogada de la líder de la Agrupación Tupac Amaru, Milagro Sala, Paula Álvarez Carrera; y la diputada provincial Alejandra Cejas.

"Hemos conformado un frente muy amplio que incluye al radicalismo, al PJ, al socialismo y al PRO. Igualmente pienso que debemos tener un espacio más amplio. Nos está faltando más peronismo en el frente", apuntó el mandatario jujueño ante la prensa luego de votar en la escuela "Regimiento 20" del barrio Chijra, en San Salvador de Jujuy. Y remarcó que "es la primera vez" que los ciudadanos de su distrito pueden "elegir desde una visión provincial, pensando y proyectando en paz el futuro".

Aún cuando las palabras de Morales estaban dirigidas a la política de alianzas provincial, también fue un tiro por elevación al Gobierno nacional, donde algunos se resisten a ampliar la coalición electoral que hoy integran PRO, el radicalismo y la Coalición Cívica- ARI para octubre próximo.

A partir de su triunfo, Morales apuesta a incidir en el armado electoral de Cambiemos a nivel nacional. El dirigente radical viene planteando hace un tiempo, junto al gobernador de Mendoza y titular de la UCR, Alfredo Cornejo, la necesidad de sumar a otras fuerzas o dirigentes, entre ellos al ex ministro de Economía Roberto Lavagna, con quien compartió fórmula presidencial en 2007. En el listado de posibles incorporaciones también figuran los mandatarios Juan Manuel Urtubey, de Salta; y Juan Schiaretti, de Córdoba; y el senador peronista Miguel Ángel Pichetto.