La CGT dispuso hoy un paro nacional por 24 horas desde el mediodía contra la reforma previsional, aunque la Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó que no van a adherir al cese de actividades. De esta manera, los colectivos circularán con normalidad. A través de un escrito, el gremio afirmó que "no está de acuerdo con el cambio de fórmula de actualización de los haberes de los jubilados, pero creemos que la política se discute en el Congreso".

En principio los gremios habían garantizado el normal funcionamiento del transporte hasta la noche para permitir el regreso a los hogares, por lo que se especulaba que las complicaciones para el traslado y en otros servicios se registraría el martes por la mañana.

Sin embargo, la UTA, sindicato que representa a los choferes de colectivos, se diferenció de la conducción de la CGT y  anunció que “no adhiere” al paro y que presentarán servicio durante todo el martes.

“La UTA no adhiere al paro general decidido por la CGT para el 19 de diciembre desde las 0:00. Los servicios de transporte  que brindan nuestros compañeros se prestarán en consecuencia normalmente, cumpliendo con los horarios preestablecidos”,  anunció en un comunicado firmado por su secretario general, Roberto Fernández.

La UTA, que integra el Consejo Directivo de la CGT, aclaró además que tomó esta medida de no parar pese a que “en principio no está a favor del cambio de fórmula” que establece la reforma previsional.

De todas maneras, se trata del segundo paro general que la central obrera realiza contra la gestión de Mauricio Macri luego del realizado en abril pasado, pero esta vez el arranque de la medida se sintió con menos fuerza ya que no impactó en el servicio de transporte público hasta la última hora de la noche.

“A partir del mediodía comienza un cese de actividades. El paro será total desde las 0:00 hasta mañana al mediodía. El transporte funcionará de manera normal hasta las últimas horas del día a los efectos de que los compañeros movilizados y los trabajadores que han concurrido a lugares de trabajo puedan regresar a sus hogares”, anunció el secretario general de la CGT Juan Carlos Schmid tras la reunión de Consejo Directivo que la central obrera realizó por la mañana.

De esta forma, la CGT confirmó el paro general sólo una hora y media antes de su inicio, aunque el fin de semana los dirigentes gremiales ya habían dejado trascender que iban a tomar esa decisión.

Según se dijo entonces, colectivos y trenes dejarían de funcionar desde la madrugada de este martes y hasta las 12 del mediodía, cuando se levantará la huelga, mientras que el subte y Premetro iniciaban la medida de fuerza a las 21:00.

El transporte aéreo, en tanto, fue el más afectado durante esta jornada ya que Aerolíneas Argentinas canceló vuelos a partir de las 7:30, afectando a 20 mil pasajeros, sin mencionar el resto de la compañías del sector que debieron hacer lo mismo.

La mayoría de los comercios de la ciudad de Buenos Aires se mantuvieron abiertos, aunque cerraron algunas horas antes para garantizar el regreso de los empleados, mientras que se percibía más complicado el funcionamiento de esos locales para este martes debido a la falta de transporte hasta el mediodía.

Aún había interrogantes sobre el funcionamiento de otras entidades a raíz del paro, como el caso de los bancos: está en duda si abrirán sus puertas para atender al público sólo entre las 12 y las 15. 

Durante la conferencia de prensa que compartió con sus pares Carlos Acuña y Héctor Daer, Schmid justificó la medida de fuerza al señalar que la reforma previsional “constituye lisa y llanamente una rebaja de los haberes a los jubilados, pensionados y los sectores más vulnerables”.

Además, señaló que “el bono” anunciado por el Gobierno como compensación para destrabar el tratamiento de la ley “es una burla” y remarcó que “el ajuste que hay (en los haberes jubilatorios) es infinitamente mayor que el alcance de ese bono sacado como si fuera un parche de supervivencia”.

Por otra parte, Schmid adelantó que la CGT propondrá al Ejecutivo y a los legisladores que “convoquen a una consulta popular” según el mecanismo previsto por la Constitución para “ver si efectivamente la sociedad argentina está de acuerdo con que se lleve adelante” la reforma.

La CGT concretó este lunes el paro luego de haber amenazado con hacerlo el viernes pasado si el Gobierno implementaba la reforma previsional a través de un DNU, lo que finalmente no ocurrió, aunque tras el acuerdo del Ejecutivo y los gobernadores para juntar quórum y volver a impulsar el proyecto este lunes en el Congreso, la central resolvió poner en marcha la huelga.

“Estamos terminantemente en contra de la ley que apunta a meterle la mano en el bolsillo a los jubilados. Que busque en otro lado los recursos. Las herramientas las tienen ellos, que son los que gobiernan. Quisiera ver en cada provincia qué les van a explicar los diputados a los jubilados. Me gustaría ver la cara de esos diputados”, remarcó, por su parte, el jefe del gremio de Canillitas, el moyanista Omar Plaini, en declaraciones radiales.

En tanto, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, le reclamó a la CGT que no le haga “el juego a los violentos”, en el contexto del debate de la reforma previsional que se llevaba a cabo en la Cámara de Diputados, y agregó: “Nosotros siempre damos la cara y hemos defendido a los jubilados, mientras que el gobierno anterior siempre les ha dado la espalda”.