C omo cada 25 de enero, Pinamar fue el epicentro de los homenajes al reportero gráfico José Luis Cabezas. Ayer se cumplieron 21 años de su asesinato por la patota de Los Horneros, encargado por Alfredo Yabrán.

En el monolito ubicado en el ingreso a la localidad balnearia, frente a la terminal de ómnibus, los familiares de José Luis plantaron un nuevo pino. Fue a las 11 de la mañana, en un acto emotivo que contó con el respaldo de todos los sectores sociales y mostró a todos los medios reunidos para apoyar a Gladys, su hermana.

"Yo preferiría estar veraneando y no estar en este lugar, sin dormir muchas noches, porque cuando uno se hace grande duerme menos porque piensa en todo lo que pasó en la vida y es muy triste. Que nunca nadie se quiera poner en los zapatos de los familiares de una víctima, porque es un camino muy penoso en el que, encima, tenemos que pelear con los hipócritas", dijo Gladys al hablar con los medios.

En ese tono pidió: "Que esto no quede en plantar un pino y nada más. Que esto se haga carne, porque les aseguro que ninguno de los que nos sacaron a un ser querido queremos estar en este lugar".

Encuentro con el diablo

La hermana de Cabezas relató que hace unos días se cruzó con uno de los asesinos de José Luis (todos fueron liberados), Gustavo Prellezo.

Fue en el microcentro porteño, en Paso y avenida Corrientes. Allí reconoció una campera, y desde ahí a su dueño. "Hicimos dos cuadras y yo me quería bajar, pero mi marido no me dejó. ‘Vos estás loca, no te bajás’, me dijo. Y no me dejó. Hoy yo digo que el que no me dejó bajar fue mi hermano. Porque si yo me bajaba y me ponía a pelear con Prellezo, hubiera sido un desastre. Fue mi hermano el que me dijo ‘no te bajes’".

Día del fotógrafo

Por el asesinato de Cabezas, el 25 de enero se convirtió en el Día del Reportero Gráfico. Lejos de las celebraciones, la fecha se emplea cada año para recordar la lucha por la libertad de prensa. En todo el país, los fotógrafos se reunieron para recordar el homicidio de su compañero. En la sede de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (Argra) se descubrió una placa en su honor. También hubo actos en La Plata y en cada rincón del país.