En un clima de máxima tensión, las inmediaciones del Congreso Nacional y el centro porteño volvieron ayer a ser escenario de incidentes entre los manifestantes que protestaban contra la reforma previsional y efectivos de la Policía de la Ciudad, que intercambiaron pedradas y balas de goma. Los enfrentamientos comenzaron en los alrededores del Parlamento, pero tras cuatro horas de incidentes en el lugar, la protesta se trasladó hasta 9 de Julio y Avenida de Mayo, donde continuaban hasta las primeras sombras de la noche.

Las refriegas se acrecentaron en la plaza, con lluvias de piedras contra la Policía, que siguió avanzando hasta reponer las vallas sobre Rivadavia y Rodríguez Peña.

Los revoltosos formaron barricadas, parapetándose detrás de placas de madera, mientras seguían arrojando todos tipo de objetos a la Policía que, con el correr de los minutos, logró desplazarlos hasta más de la mitad de la plaza, en dirección a avenida de Mayo.

No obstante, las refriegas continuaron, toda vez que el grupo logró rearmarse y volver a arrojar piedras, botellas y trozos de baldosas. La Policía volvió a avanzar con una formación, detrás de la cual avanzaba un camión hidrante y luego la policía motorizada.

La avenida 9 de Julio se convirtió en el nuevo escenario de las refriegas, luego de las registradas durante varias horas en torno al Congreso, lo que determinó la interrupción del Metrobus, y del tránsito en una de las principales avenida de la Ciudad de Buenos Aires.

Los choques entre manifestantes y policías de registraron cuando se estaba desarrollando la desconcentración de las columnas que se habían manifestado en el Palacio Legislativo.

Manifestantes instalaron vallas en el medio de la 9 de Julio mientras otros arrojaban piedras a la policía, que a su vez repelía con gases lacrimógenos.

El grueso de los manifestantes se reagrupó en los laterales de la cercana estación del Metrobus en dirección hacia el Ministerio de Desarrollo Social, y luego de varias refriegas, fueron desalojados.

En el operativo actuó también la policía motorizada, que lanzó gas lacrimógeno a los grupos que se habían agrupado en distintos puntos de la icónica avenida.