La Sociedad Rural fue el paradójico escenario en el cual la Confederación General del Trabajo (CGT) y el Gobierno llegaron a un acuerdo para darle “luz verde” al tratamiento del proyecto sobre reforma laboral. “No cedimos en nada que tenga que ver con lo sustancial del derecho laboral”, aseguraron desde Azopardo. El ministerio de Trabajo confirmó que “de acá al viernes se afinará la redacción” del borrador, ya que el objetivo es enviar el proyecto al Senado la semana que viene.

“Hay puntos innegociables”, es la frase que reitera el triunvirato desde el lunes 30 de octubre, cuando Cambiemos entregó el famoso borrador de la reforma. “Logramos un acuerdo de principios básicos que deja afuera tercerización, baja de indemnizaciones y el banco de horas”, le aseveraron a BAE Negocios desde la CGT.

La cartera laboral, que ayer ratificó su pronóstico sobre el “10% de resistencia sindical” al borrador, descartó la propuesta oficial sobre limitar la responsabilidad solidaria en las tercerizaciones de servicios de transporte, limpieza y seguridad. Asimismo, se confirmó que la creación de las nuevas categorías de “trabajador independiente”, que se discutirá en el marco de una mesa de diá- logo tripartito.

Además, la hora extra seguirá pagándose de forma normal, y no se compensarán como sí ocurriría con la implementación del “banco de horas”. En donde hubo mayor tensión fue en el tema de los juicios laborales, que podrán hacerse en dos años (no en uno, como pretendía el Ejecutivo).

Asimismo, acordaron un plazo de 180 días a partir de la sanción de la ley para seguir dialogando sobre determinados puntos.

Héctor Daer en declaraciones radiales detalló que “se sacó el banco de horas y el cese tiene que ser regulado por cada convenio colectivo para el fondo”. Además, según confirmó el triunviro, “lo de los aportes patronales lo sacaron de la reforma laboral y lo pasaron a la reforma tributaria” y “quedó el blanqueo, que se reconozcan los años de antigüedad y previsional hasta 5 años”.

Un comunicado de la cartera laboral reseñó que que “luego del trabajo en conjunto que viene llevándose adelante con los representantes de cada uno de los sectores, se alcanzó el nivel de consenso necesario”. En la reunión estuvieron presentes Horacio Pitrau (secretario de Trabajo de la Nación), Ernesto Leguizamón (jefe de gabinete de la cartera), Esteban Eseverri (subsecretario de Planificación de Políticas Socio-Laborales) y el ministro Jorge Triaca. Del ala sindical: Carlos Acuña, Juan Carlos Schmid, Héctor Daer, Andrés Rodríguez (UPCN) y Gerardo Martínez, titular de la Uocra.

  • Moyano prepara la resistencia interna

El secretario Gremial de la CGT Pablo Moyano analizó el proyecto de reforma laboral con el diputado Ricardo Alfonsín (UCR) y el triunviro Juan Schmid. El encuentro fue parte de la estrategia de resistencia que propuso el camionero, que hoy encabezará un encuentro sobre “trabajo digno” en la sede de Azopardo. El gremialista le solicitó a Alfonsín que integre “la mesa de discusión” con el Gobierno, tras ratificar su “preocupación social”.

Alfonsín instó a sus anfitriones a proseguir “el diálogo con todos los sectores implicados en la problemática del mundo del trabajo” y señaló su disposición a acompañar esa vía como “espacio de encuentro”, que tendrá además un foro de debate y reclamo en el marco de la Corriente Federal de los Trabajadores (CFT).

Alfonsín recibió a los dirigentes gremiales por espacio de una hora en las oficinas que ocupaba su padre el ex presidente Raúl Alfonsín, ubicadas en avenida Santa Fe, y dio un paso más en su rechazo a las medidas planteadas por el Ejecutivo. “Conversamos sobre los proyectos de reforma laboral, tributaria y previsional que el gobierno nacional ha puesto a consideración de fuerzas políticas, económicas y sociales. Compartimos la preocupación respecto de algunas iniciativas que perjudicarían no solo a los trabajadores y a los jubilados, sino al conjunto de los argentinos”, señaló el legislador a la agencia Télam.

La temática de la postura de Moyano, que incluye a gobernadores e integrantes de Diputados y el Senado también forma parte de lo que la semana pasada analizó con el papa Francisco, en la convicción de que existen derechos que son intocables para los trabajadores.

Quienes adhieren a la visión del adjunto de los Camioneros respecto de esta y otras medidas económicas del Gobierno, tampoco se alejan del paradigma político a la hora de considerar que las últimas elecciones determinaron un marco que no se puede negar a la hora de la reflexión sobre el presente y futuro inmediato. “La solución no será gremial sino política. Y en ambas la consideración hoy es relativa. Haremos lo posible para que no avancen los perjuicios. Pero hoy tienen el rebenque que los votos les han dado. Es decir la gente”, se sinceró una fuente cegetista en diálogo con este diario.