El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Oscar Ojea, advirtió que el narcotráfico “está creciendo” en el país y sostuvo que “para la doctrina social de la Iglesia el trabajo no es una mercancía sino un ordenador de la vida”, por lo que marcó la necesidad de “conservar los puestos de trabajo y que no se vulneren los derechos laborales”.

Fue durante una conferencia de prensa que parte de la Comisión Ejecutiva de la CEA brindó en la sede de calle Suipacha, donde Ojea remarcó que “el narcotráfico ha crecido y está creciendo” en el país y que “en los barrios es raro que haya un joven que no haya consumido”.

“No hay que criminalizar ni estigmatizar, hay que crear una red de contención, un espacio donde puedan hablar, salir de sí mismos para encontrarse”, insistió, y dijo que “los hubo y calculo que los habrá” sacerdotes amenazados por las mafias vinculadas al narcotráfico.

Al ser consultado sobre la reforma laboral que impulsa el Gobierno, el obispo de San Isidro sostuvo que “para la doctrina social de la Iglesia el trabajo no es una mercancía sino un ordenador de la vida”, por lo que destacó la necesidad de “conservar los puestos de trabajo y que no se vulneren los derechos laborales”.

“Nosotros somos muy sensibles a esto. Vamos a estar al lado de estas situaciones y, al mismo tiempo, sabemos que necesitamos crear fuentes trabajo”, dijo Ojea, acompañado por parte de la nueva conducción del Episcopado: el arzobispo de Buenos Aires y vicepresidente primero del organismo, cardenal Mario Poli, y el obispo de Chascomús y secretario general del organismo, Carlos Malfa, asistidos por el nuevo vocero del Episcopado, el presbítero Jorge Oesterheld.

El nuevo presidente del Episcopado también anticipó que antes de fin de año la nueva conducción llevará su saludo al presidente Macri y remarcó que en la Asamblea Plenaria, en la que fue electo, los prelados renovaron su compromiso de fomentar el diálogo entre los argentinos.

“Nos cuesta convivir. No solamente sucede en el país, sino en todo el mundo. Seguiremos dando nuestro aporte al diálogo de los argentinos desde nuestro lugar, que no es el de técnicos ni el de políticos”, describió el obispo, quien entre 2006 y 2009 fuera obispo auxiliar del cardenal Jorge Bergoglio en la arquidiócesis de Buenos Aires.