La devolución del IVA para los jubilados que cobran la mí- nima alcanzó en julio a sólo el 22% del total en condiciones de gozar de ese beneficio, con un monto promedio de $155 mensuales, bien por debajo del tope de $300 fijado por el Gobierno.

De acuerdo a un informe del Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la Fundación Germán Abdala elaborado en base a los últimos datos disponibles, los jubilados que recibieron algún tipo de descuento impositivo en sus compras con tarjeta de débito fueron 633 mil, sobre un universo de 3 millones que actualmente ganan el haber mínimo.

La medida se implementó en julio de 2016 y establecía una devolución del 15% del IVA para el sector pasivo con el menor ingreso, pensionados y titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y por embarazo. El problema es que como rige únicamente para las operaciones con débito, el beneficio estuvo lejos de alcanzar a las 8,4 millones de personas calculadas por el oficialismo, por la resistencia entre algunos sectores sociales a utilizar plásticos para hacer las compras.

Asimismo, para acotar el impacto fiscal el Ejecutivo había puesto un techo de devolución de $300 mensuales.

Si bien entre los jubilados el alcance se duplicó ya que al iniciar el programa la cobertura era de sólo 12%, en julio de este año sólo un quinto de ese grupo poblacional recibió las devoluciones. En el caso de los pensionados y beneficiarios de la AUH, el porcentaje es de un irrisorio 6%, tras haber partido de un 2% y 4%, respectivamente. Por su parte, las mujeres que cobran la AUE no la utilizaron nunca.

Esto se debe principalmente, según el informe de ITE, a que el grado de utilización de la tarjeta llegaría al 40% entre jubilados, 32% en titulares de la AUH y 23% en pensionados, comparando el monto del haber con el de las operaciones promedio. El otro dato llamativo que habla de la escasa difusión del beneficio es que pese a que el tope de $300 es modesto, las devoluciones entre los abuelos bajaron de $226 promedio al momento de la implementación a $156, un 31% menos en términos nominales (43% descontando la inflación).

“Por su parte, entre los beneficiarios de la AUH se observa un incremento real en la devolución de un 62%, aunque por montos que son significativamente menores a los de los otros grupos poblacionales”, detalla el reporte. Es que en este caso, los montos mensuales promedio del beneficio pasaron de $35 a $54 en un año.

“Si bien en los primeros meses se superó el límite del 15% debido a las sumas fijas aplicadas en la primera etapa, a partir de noviembre de 2016 la proporción devuelta se mantuvo por debajo del 10%”, reza el trabajo.

“Resulta necesario repensar esta política, teniendo en cuenta que debe ser acompañada de otras acciones que la potencien, para que no quede en un simple anuncio grandilocuente sin efectos relevantes en los hechos”, advierte el ITE.