El juez federal subrogante de Bariloche, Gustavo Villanueva, decidió ayer hacer lugar al pedido de extradición del dirigente mapuche Facundo Jones Huala solicitado por la justicia chilena, tras lo cual y una vez conocido el fallo, se generaron incidentes entre un grupo de manifestantes que se encontraban a las puertas del tribunal, los que tras derribar las vallas y arrojar algunas piedras, fueron reprimidos por efectivos de Gendarmería y de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Como resultado de la refriega, 15 personas fueron detenidas, entre las que se encontraba un menor de edad.

En su resolución, Villanueva declaró "inadmisibles" los planteos de nulidad, de violación "a la garantía" e "incompetencia" alegados por la abogada defensora de Jones Huala, Sonia Ivanoff.

Acto seguido, consideró procedente la extradición a Chile para que el lonco sea juzgado "por los delitos de incendio en lugar habitado", y por "tenencia ilegal de arma de fuego de fabricación artesanal", en tanto que declaró "improcedente" la extradicción para el caso de "tenencia ilegal de munición" e "infracción a la ley de extranjería" por haber ingresado el líder indígena al vecino país a través de un paso no habilitado.

Una vez realizado ese trámite, Ivanoff, dijo no estar dispuesta a convalidar la decisión judicial a la que consideró de "irregular" y con una intencionalidad "política".

Adelantó que apelará el fallo ante la Corte Suprema y subrayó que al no ser una resolución definitiva, el líder mapuche "permanecerá en el penal de Esquel" hasta que la medida quede firme o sea revocada por el máximo tribunal de justicia del país.

"Todo el mundo sabe que esto es una persecución política", argumentó por su parte Jones Huala, quién advirtió que no callaran su dignidad "aunque esté preso".

Por su parte Luis Pilquiman, integrante de la Coordinadora Mapuche, consultado por este diario dijo que "lo que pretendió hacer Villanueva con su sentencia -respondiendo al poder politico- fue mostrarle a los votantes del gobierno que se hizo justicia al aplicar mano dura contra una persona que en su momento tuvo un posicionamiento muy fuerte".

"Quisieron mostrar al mapuche como el enemigo mediático, pero en el fondo todo esto no tiene nada que ver con lo judicial sino con lo político", advirtió Pilquiman quien consideró que el gobierno "busca seguir aplicando acciones represivas contra los pueblos originarios, los que además de reivindicar su derecho a la tierra, reivindican su pensamiento ancestral, pero no tienden a resolver el conflicto de fondo y ni siquiera nos ponen en el marco del derecho".