El gobierno acordó con el bloque de senadores del PJ una mejora en la propuesta inicial para subir las jubilaciones que llega a apenas 0,5 puntos porcentuales equivalente a $40 en la mínima. Según el dictamen de comisión emitido ayer en la Cámara Alta, los haberes se actualizarán de acuerdo en un 70% a la inflación y el restante 30% a la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte) que elabora el ministerio de Trabajo, que sigue la evolución de los salarios. El proyecto que había sido enviado por el Ejecutivo planteaba subir los ingresos de los abuelos de acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC) más un plus del 5% de la variación que haya tenido el PBI que implicaba un aumento de $10 en la mínima, si el país crecía por ejemplo un 2%, ya que en ese caso el incremento era de apenas 0,1%. Con la ley de movilidad actual que se rige en un 50% por la recaudación que va a la Anses y el restante 50% por el Ripte o el índice de salarios del Indec (el que de más alto), se preveía una suba entorno al 12% para marzo. Ahora se busca que el ajuste sea trimestral y, de acuerdo al abogado previsional Christian Gonzá- lez, la fórmula que combinaba IPC y PBI arrojaba un alza de 5,18%. Con el cambio defendido por Miguel Ángel Pichetto, el aumento dará 5,75%. Es decir que de cualquier manera los haberes subirán casi 9 puntos menos en relación al esquema actual. Esto surge de deducir el 70% de la inflación de 5% que hubo en el tercer trimestre de 2017, lo cual da un 3,5%, más un 2,3% correspondiente al aumento del 7% que registró el Ripte. “Con la movilidad actual la jubilación mínima daría $8.141 en marzo, frente al $7.622 si se empezara a actualizar por inflación, lo cual implicaba una poda de $519,95. El plus era de $14,49 y se cobrara sólo en junio”, puntualizó González. Para el abogado previsional, esta nueva propuesta dejará la mínima en $7.663 con el aumento de marzo, apenas $40 por arriba del proyecto inicial del Gobierno. “Esto es el cuco disfrazado de espantapajaros”, ironizó González, quien denunció que “los gobernadores y senadores están entregando la cabeza de los jubilados”. En ese sentido, la consultora ACM había estimado que la reforma previsional le permitiría ahorrar al Gobierno unos $85.000 millones en 2018 respecto al gasto en jubilaciones proyectado en el Presupuesto. Con el ajuste por inflación, los haberes tendrían un incremento del 5,1% en marzo, 4,4% en junio, 4% en septiembre y 3,5% en diciembre, estimó la firma y cerrarían el año con un alza del 18%, cinco puntos menor que con la ley vigente.