Una doble foto de la jornada quiere ser aprovechada por la Casa Rosada. Por un lado, el Presidente inaugurando obras viales en un tono de campaña de confrontación con el kirchnerismo; y por el otro, Cristina Kirchner nuevamente sentada en el banquillo de Comodoro Py por una causa de Vialidad por casos de corrupción en la concesión de las obras.

Casi es simultáneo, Mauricio Macri confrontaba con su rival de las próximas elecciones utilizando uno de los ejes de campaña con el que Cambiemos buscará revalidar los votos en agosto y octubre. Si bien desde el Gobierno bajan un discurso de una leve mejoraría en la economía, todavía no son signos que puedan utilizarse en la campaña para captar a los desencantados con el oficialismo o convencer a los indecisos. Por eso el contrapeso será mostrar la mayor cantidad de inauguraciones de posibles tanto en la Ciudad como en el Provincia, siempre encabezadas por el líder del PRO. Macri necesita del apoyo de las dos figuras que mejor miden en imagen para levantar los números en las encuestas. Sus dos pilares son Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, que ambos quieren seguir gobernando en sus distritos por cuatro años más. La semana pasada inauguraron la obras del tren Mitre y ayer fue el turno del Paseo del Bajo.

Macri se encargó de comparar los viejos tiempos del kirchnerismo. "Basta la mentira", "basta la trampa", "basta la corrupción", contrastó al inaugurar el Paseo del Bajo. "Decidimos terminar con que los recursos de los argentinos terminen en manos de unos vivos que vuelan con bolsos por el aire. Decidimos terminar con todo eso, con la patota y con la mentira", machacó en un tono de campaña electoral al recordar el caso de José López. La frase más fuerte marcó la línea discursiva oficial mientras se agachaba para tocar el piso: "Esto no es relato, es progreso real".

Desde la confirmación de la fórmula Alberto Fernández- Cristina Kirchner, el gobierno seguirá con el modo de confrontación con su principal adversario y repetirá la clave de la polarización con el kirchnerismo.