El discurso de apertura de sesiones ordinarias que brindó ayer el presidente Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa no recibió abucheos por parte de la oposición como el año pasado, pero sí fuertes críticas. Desde arco opositor coincidieron en que la exposición del jefe de Estado "estuvo lejos de describir la realidad del país".

El jefe de la bancada del bloque Justicialista en el Senado, Miguel Pichetto, expresó tras la exposición del primer mandatario que "Si bien el discurso tuvo una carga emotiva que buscó ser esperanzadora, no comparto el optimismo que tiene el presidente en cuestiones económicas", y advirtió que "es muy fuerte y negativo el impacto de las medidas que está tomando el Gobierno en materia de aumentos de servicios, tarifas y combustibles".

Por su lado, el jefe del interbloque Argentina Federal en Diputados, Pablo Kosiner, manifestó que el mensaje fue "un discurso hecho en una agencia de publicidad". "No habló de los problemas estructurales. Tenemos crisis con las economías regionales, hay problemas en los ingenios azucareros, con el sector tabacalero y el frutihortícola", se quejó el salteño.

El jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, también cuestionó al Jefe de Estado, a quien acusó de describir un país "fuera de la realidad". "El presidente no habló del presente ni de la realidad diaria y cotidiana de todos los argentinos, que claramente es dolorosa", dijo el santafesino. "Estamos ya en el quinto semestre de Macri y parece que todavía estamos esperando el segundo semestre", ironizó.

Según Rossi, el presidente "miente parcialmente cuando habla de los puestos de trabajo, porque habla de los puestos que se crearon en 2017 pero son los mismos que se perdieron en 2016. Se perdieron 450 mil puestos de trabajo que no se generaron".

"Habló del crecimiento, pero no habló de la recesión de 2016. El crecimiento de 2017 nos pone igual que en 2015; Estos dos años de Cambiemos son años perdidos", evaluó Rossi.

La presidenta del bloque del Frente Renovador de la Cámara de Diputados, Graciela Camaño, también cuestionó el mensaje presidencial en el primer acto legislativo del año. Para la diputada "el discurso es de una hipocresía, mentira y negación de la realidad de lo que pasa en la Argentina que asusta".

La massita afirmó que "el Presidente vino a hablar con un discurso duranbarbiano, ajeno a la realidad, y eso se llama mentir. Si no tiene bien el diagnóstico, no hay solución". Además, para Camaño, la referencia en torno al debate sobre la legalización del aborto, es un tema que el gobierno instaló para para tirar una bomba de humo cuando tenía problemas con la corrupción".

En el mismo sentido, se pronunció Felipe Solá. "Me duele venir una vez por años a escuchar a Macri hablando de otro país", opinó el ex gobernador bonaerense. "Yo quería un discurso en el que diese cuenta de la situación que atraviesa el país, hay rabia en los argentinos, incluso en muchos que lo votaron", afirmó Solá y agregó que "muchas veces hemos criticado discursos de otros presidentes diciendo lo que les faltaba o sobraba, hoy no se dijo nada que tuviera importancia con el presente".