El oficialismo intentó acelerar los tiempos para tratar esta misma semana la reforma laboral, pero los reacomodamientos dentro del peronismo fueron impedimentos para lograr el objetivo de Cambiemos.

Ayer, mientras desde los despachos oficialistas aseguraban que hoy por la tarde arrancaría la discusión en la Comisión de Trabajo y Previsión Social, que preside el peronista Daniel Lovera, con la presencia del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, los peronistas salieron a frenar el entusiasmo oficialista.

La comisión está convocada recién para mañana con la presencia de Triaca y del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, según confirmaban anoche a última hora.

Lovera, en diálogo con la prensa, dejó clara la postura de la mayoría opositora. El pampeano dijo que tanto la reforma laboral, como la previsional “son temas que involucran a toda la sociedad”, por lo que “hay que tener tranquilidad, transparencia y que todos vengan a opinar”.

“Yo no veo que estén las condiciones para que todos los actores que tienen que venir a opinar puedan hacerlo en un solo día”, respondió en forma de reproche al apuro oficialista el hombre que tiene la llave para abrir la discusión y que obedece al gobernador Carlos Verna.

Desde el Frente para la Victoria aseguraron que la convocatoria para debatir los proyectos de la reforma laborales y previsional podría realizarse el martes próximo, en una jornada en la que asistirán el ministro de Trabajo, pero también los integrantes del triunvirato que conduce la CGT: Carlos Acuña, Juan Carlos Schmid y Héctor Daer.

“No queremos un tratamiento exprés ni que se nos acuse de una nueva Banelco, acá estamos discutiendo temas demasiado sensibles como para que el gobierno la intente aprobar sin debate”, se quejaban en el peronismo, donde no dieron fechas precisas.

Desde ese sector, aseguran que quieren tomarse todo el tiempo que sea necesario en un debate al que asistan todos los sectores. “Tienen que venir los ministros, pero también la CGT, los movimientos sociales, los empresarios, la Iglesia, todos”, reclamaban desde la oposición.

Si bien la fecha tentativa para reunir a la comisión es el martes próximo, en el peronismo no podían asegurar que se firme dictamen esa misma semana, como pretendía Cambiemos. Lo más probable es que las reformas lleguen al reciento en sesiones extraordinarias, es decir, una vez producido el recambio legislativo y con Cristina Kirchner ocupando su banca.

En la trastienda peronista se ocuparon de la interna desatada entre Miguel Pichetto y la ex presidenta: “Si Cristina está en el debate y le molesta a Pichetto, que lo resuelvan entre ellos, nosotros no nos vamos a dejar arrastrar por una discusión entre ellos”.