La discusión salarial docente de la provincia de Buenos Aires arranca una nueva semana decisiva para definir la paritaria a sólo 15 días del inicio del ciclo lectivo. La negociación con los gremios comenzó la semana pasada sin perspectiva de un paro.

Esta semana saldrá otra convocatoria a los maestros ante la decisión de la gestión de María Eugenia Vidal de que los chicos vuelvan a las clases el 5 de marzo. En la primera reunión por salarios con los docentes se planteó una oferta de 15%, pero fue rechazada. Los representantes sindicales plantearon la necesidad de incorporar la cláusula gatillo, como fue en la negociación del año pasado. Los gremios presionan para que los salarios se ajusten por inflación.

Según el cálculo que hicieron desde la provincia, con el aumento propuesto en tres tramos, el salario promedio de un docente pasará de 24.659 a 28.358 pesos. La cifra no convenció al sindicalismo, que exige números más cercanos a los que están pronosticando las consultoras afines al Gobierno. Se habla de que la inflación pasará este año los 19 puntos porcentuales.

Para intentar convencerlos, Vidal también sumó un reconocimiento extraordinario por única vez de $4.500 pesos para los docentes que no faltaron a las clases durante el ciclo lectivo 2017. El monto quedará a fuera de la negociación paritaria, y se otorgará sí o sí, una decisión similar a la del año pasado cuando se otorgaron sumas fijas a cuenta de la paritaria. Lo que no está claro aún es cuando se pagará la cifra por el presentismo del año pasado. Aún no fue informado oficialmente el pago del plus. La discusión por el presentismo había trabado las negociaciones el año anterior, pero el gobierno bonaerense insiste ahora en sumarlo a la discusión. Otro de los puntos que se agregó en la reunión del jueves pasado en La Plata con los funcionarios de Trabajo, Educación y Economía fue el compromiso de elaborar para la próxima reunión una propuesta sujeta al presentismo para 2018. "Todavía no está definido el monto", explicaron desde La Plata, donde mantienen el hermetismo sobre el futuro encuentro.

La relación del Gobierno con los gremios quedó tensa luego del decreto presidencial del 17 de enero que cerró definitivamente la paritaria nacional. Enfrente tiene a un gremio muy poderoso como Suteba, bajo el ala de Roberto Baradel, quien el próximo miércoles participará de la marcha de Camioneros y subirá al escenario montado sobre a la Avenida 9 de Julio. En ese contexto, seguirán las negociaciones salariales esta semana. La intención de la administración bonaerense fue convocar a una primera reunión antes de la protesta opositora. Aún no está definida si la próxima convocatoria saldrá antes del 21F. Los tiempos corren y el se agotan las posibilidades de destrabar el conflicto salarial antes del 5 de marzo.