El Gobierno aún no convocó formalmente a sesiones extraordinarias pero se espera que lo haga de manera inminente. Así, con su nueva composición, el Congreso se dedicará a tratar las discusiones con las que el Gobierno quiere cerrar el año: el Presupuesto, la reforma fiscal y la reforma previsional. La novedad es que en este paquete no entraría la reforma laboral.

Con la nueva conformación parlamentaria, el oficialismo cree que tiene el plafón necesario para sancionar el paquete de reformas que se impulsan desde la Casa Rosada, al menos las que ya tiene media sanción. La reforma fiscal y la previsional ya fueron aprobadas en el Senado, con respaldo de gran parte del peronismo. La reforma laboral, en cambio, no reunió consenso para avanzar en esa Cámara.

Ahora, el oficialismo buscará, tras el recambio legislativo, sancionar las reformas que vienen del Senado, pero la reforma laboral, que ya fue consensuada entre el Gobierno y la CGT, no termina de conseguir el respaldo desde las bases provinciales y de los sindicatos críticos al Gobierno de Cambiemos, con lo que podría discutirse recién en marzo del año próximo.

En el oficialismo creen que no están dadas las condiciones para terminar el año sumando la aprobación de la reforma laboral. La señal ya la había dado el senador Miguel Pichetto en la sesión de la semana pasada cuando avisó que no aprobarían esa iniciativa desde su espacio. El proyecto también estaría encontrando demasiadas resistencias en la Cámara baja como para intentar abrir la discusión.

El peronismo, aun el sector más dialoguista con el Gobierno, se resiste a darle el visto bueno a los cambios en la legislación laboral, que lo podría poner en un lugar de fuertes criticas por las reminiscencias a la llamada "ley Banelco".

"Ninguna ley vale el desprestigio de esta casa", había avisado Pichetto la semana pasada.

El primer paso que dará Cambiemos en la Cámara baja es conformar las comisionas por las que deberán discutirse los proyectos que el Ejecutivo, mientras que la conformación de las demás, quedarán para el año que viene.

En Cambiemos ya descuentan que las presidencias de esas comisiones quedarán al mando de sus espadas en legislativas. Según fuentes oficialistas, el santafesino Luciano Laspina-que consiguió renovar su banca- seguirá al frente de Presupuesto. El macrista Eduardo Amadeo también retendría el control de la Comisión de Finanzas. Pablo Tonelli, conservará su lugar al frente de la comisión de Asuntos constitucionales.

Para comandar la comisión de previsión social, podrían ser controladas por diputadas aliadas. Hoy suenan hoy la radical correntina, Estela Regidor y Graciela Ocaña.