Inquilinos de todo el país realizaron ayer a la noche un "ruidazo nacional" para que la Cámara de Diputados sancione sin modificaciones el proyecto de Ley de Alquileres aprobado por el Senado en 2016.

Con cacerolas, silbatos, pancartas y trompetas, cientos de personas salieron a las calles desde las 20 para pedir la sanción de una ley que involucra a unos 8 millones de inquilinos que residen en viviendas alquiladas. Las concentraciones se realizaron en las esquinas como Acoyte y Rivadavia o Callao y Corrientes.

Gervasio Muñoz, integrante de la organización que convocó a la manifestación: "Después de cajonear durante un año un proyecto votado por unanimidad, modificaron su espíritu y votaron un dictamen que no se discutió ni debatió con las organizaciones de inquilinos y a la medida del mercado inmobiliario. Hay derechos que hoy tenemos que se anulan con esta modificación. Si se aprueban, será responsabilidad del inquilino hacerse cargo del arreglo de la vivienda, aún en casos de una mancha de humedad, un corte de gas o la rotura del calefón".