Aerolíneas de Brasil, Chile y Uruguay manifestaron su interés en volar a las islas Malvinas con escala previa en territorio continental argentino.

"Al término del plazo fijado por los gobiernos de Argentina y el Reino Unido, varias empresas aéreas radicadas en Brasil, Chile y Uruguay manifestaron su interés en presentar propuestas concretas de nuevos vuelos regulares hacia las Islas Malvinas, con escalas periódicas en territorio continental argentino", dijo la Cancillería argentina en un comunicado.

De acuerdo a la información oficial, las propuestas deberán ser evaluadas por las "autoridades aeronáuticas competentes", desde el punto de vista "de su viabilidad y de su conveniencia, en base a lo cual se concederán oportunamente las autorizaciones que correspondan".

En las últimas semanas, autoridades del Reino Unido y de Argentina establecieron contactos con representantes de Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay con vistas a que alguna aerolínea de esos países opere un vuelo semanal a Malvinas.

Dos veces al mes, ese vuelo haría escala en un aeropuerto de relevancia del territorio continental de Argentina.

En la actualidad, el único vuelo a las islas desde Sudamérica lo realiza la compañía chilena Latam y parte desde Punta Arenas (sur de Chile) todos los sábados.

Una vez al mes ese vuelo hace una escala y sube pasajeros en la ciudad argentina de Río Gallegos (Santa Cruz), un sistema similar al que se propone para los nuevos vuelos y que funciona desde 1999.

En diciembre de 2016, Argentina y Reino Unido alcanzaron el principio de acuerdo para proponer los nuevos vuelos.

"La posible nueva conexión aérea permitirá un contacto más fluido con las islas, contribuyendo a generar un clima de confianza y acercamiento con sus habitantes, siendo éste uno de los caminos que nos permitan alcanzar un mayor diálogo y entendimiento entre el continente y el territorio insular de las Islas Malvinas", dijo la Cancillería argentina en un comunicado.

Los vuelos hacia las Malvinas desde el territorio continental son un tema sensible para Argentina, cuyo Gobierno mostró en 2017 su "preocupación" porque la Real Fuerza Aérea británica realizó vuelos entre aeropuertos brasileños y una base aérea en las Malvinas.