El Peronismo Federal alineado con la Liga de Gobernadores admitió en las últimas horas estar dispuesto a ir a una Primaria Abierta nacional con el kirchnerismo, confirmando de esa manera que ambos espacios serán dos de los principales contendientes en la disputa del justicialismo por los candidatos que los representarán en las presidenciales del año próximo.

Al anunciar el lanzamiento de la agrupación que nuclea a los mandatarios provinciales para el próximo 6 de abril en la localidad entrerriana de Gualeguaychú, el senador nacional Guillermo Guastavino admitió la posibilidad de ir a una gran PASO que designe finalmente a los candidatos que representen al partido en su disputa por el poder real ante Cambiemos.

"No compartimos lo que fue, expresó y se puso de manifiesto días pasados en La Pedrera en San Luis, ni vemos con buenos ojos los actos que se realizan bajo la consigna Hay 2019", sostuvo Guastavino quien agregó que en el espacio que integra tienen "otra visión pero no cuestionamos ni hacemos críticas, hacemos nuestro planteo y reafirmaremos nuestra posición después del 6 de abril. Las diferencias deberán saldarse en una PASO nacional".

El anuncio del lanzamiento de Gualeguaychú aparece como la contracara de la reunión que encabezara el fin de semana pasado el gobernador Alberto Rodríguez Saá y el intendente de Resistencia, Jorge Capitanich en la localidad puntana de Villa Mercedes.

Pero además, los dichos vertidos por Guastavino generaron sorpresa, máxime si se tiene en cuenta que los mandatarios provinciales guardaban un silencio de radio, pese a que a través de sus alfiles, venían conversando con los bonaerenses Sergio Massa (Frente Renovador) y Florencio Randazzo (Cumplir) para sumarlos a su tropa y de esa manera, lograr hacer pie en la provincia de Buenos Aires.

Reticentes a la figura de Cristina, ya en enero el grupo encabezado por el salteño Juan Manuel Urtubey había anunciado la unidad "sin" la ex mandataria y con PASO para 2019.

Un mes más tarde y a través de la voz del senador Miguel Ángel Pichetto, se mostraron contrarios al primer encuentro que tuvo lugar en la UMET y donde además del kirchnerismo, confluyeron delegados del massismo y el randazzismo.

Muchos de los caudillos provinciales hasta hace no tanto tiempo tenían la creencia de que recién en 2023 tendrían chances ciertas de regresar al poder real y fue Alberto Rodríguez Saá quien de la mano de la consigna "Hay 2019", vino a pulverizar esa valoración.

Ahora, con algunos nombres sobrevolando (Urtubey, Rodríguez Saá, Rossi, Capitanich y Axel Kicillof, entre otros) pero sin candidaturas definidas, los sectores en pugna parecieron entender que el año próximo no habrá victoria sin unidad, porque tal como advirtiera en su momento Capitanich, "el kirchnerismo sin el resto del PJ no alcanza y el peronismo solo no gana".

"La dispersión opositora al único que beneficia es a Macri y si somos inteligentes, podemos construir una alternativa con posibilidades electorales ciertas", afirmó el diputado Agustín Rossi.

Esta lógica de internas abiertas no tardó mucho en replicarse hacía el interior del país; ayer mismo fue el presidente del bloque de diputados peronistas de Entre Ríos, Juan Reynaldo Navarro, quien confirmó que esa bancada trabaja para la reelección en 2019 del gobernador Gustavo Bordet y no descartó ir a una PASO con el kirchnerismo.