El Gobierno nacional presentará hoy la propuesta de reforma tributaria en la Cámara de Diputados, mientras espera la reacción de los gobernadores a la propuesta de Consenso Fiscal que la Casa Rosada acercó a los mandatarios el jueves pasado. En las provincias opositoras, ya habiendo analizado en detalle la oferta nacional, mantienen el alerta en algunos puntos de la reforma: la viabilidad de la baja de Ingresos Brutos a las actividades primarias e industriales reclamada desde la Nación y la erosión de la masa coparticipable con el pago de Impuesto al Cheque a cuenta de Ganancias.

Los gobernadores mantendrán sus primeros encuentros entre mañana y el miércoles para sacar conclusiones conjuntas sobre la oferta de “consenso fiscal” que les llevó el Gobierno nacional el jueves pasado. Las dos columnas de la propuesta son la desaparición del Fondo del Conurbano a partir de la derogación del artículo 104 de la ley de Ganancias y un giro completo del Impuesto al Cheque para financiar Anses.

Según pudo saber este diario de acuerdo a fuentes provinciales, los impactos sobre las arcas de los gobernadores de esas dos medidas eran contrapuestos y desiguales. Por un lado, la eliminación del artí- culo 104 generaba una ganancia de 26.439 millones de pesos para Buenos Aires y de 9.894 millones para el resto de las provincias; mientras que el cambio en el Impuesto al Cheque haría perder 33.046 millones de pesos al consolidado provincial ($7.091 millones a Buenos Aires y $25.956 millones al resto de los gobiernos provinciales). Es por eso que la Casa Rosada ofreció una compensación de 16.062 millones para que el saldo de las provincias sea 0. Sin esa partida especial (que saldría del Presupuesto nacional del año próximo), las provincias que más fondos perderían serían Salta ($2.012 millones, el 25% de su recaudación provincial), Chaco ($1.527 millones, 23% de sus ingresos tributarios), Misiones ($1.422 millones, el 22% de los recursos de origen propio) y Tucumán ($1.507 millones, 11,6% de su recaudación).

El bloque oficialista ingresará hoy a la Cámara de Diputados el proyecto completo de reforma tributaria que sólo tendría como cambios a lo anunciado oficialmente la eliminación de los impuestos al vino y espumantes que generó un fuerte cruce con provincias productoras como Mendoza y San Juan. La reforma impositiva sostendrá una baja de en los aportes y contribuciones de la seguridad social y el IVA y los impuestos a las ganancias corporativas y personales, sobre los créditos y débitos bancarios, los que gravan los combustibles y la transferencia de inmuebles.

Otro aspecto que el Gobierno nacional buscará discutir con las provincias es la reducción progresiva de Ingresos Brutos. Según fuentes provinciales, la intención nacional es converger hacia una alícuota cero para la producción primaria e industrial. En promedio, no obstante, tres de cada cuatro pesos recaudados por los fiscos provinciales provienen de Ingresos Brutos.