El presidente Mauricio Macri se presentará este jueves en el Congreso para dar inicio a las sesiones ordinarias, en donde se prevé, fiel a su estilo, no se extienda más de 50 minutos en su discurso ante la Asamblea Legislativa.

Esta será la tercera vez que le toque al presidente Macri inaugurar el año parlamentario desde que asumió la primera magistratura, esta vez en medio de una fuerte expectativa por el debate sobre la despenalización del aborto. Escoltado por la vicepresidenta Gabriela Michetti y el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, el jefe de Estado convocará a las distintas fuerzas políticas a trabajar en la búsqueda de consensos en torno a los temas que se pondrán en debate en el Congreso.

"La relación con la oposición quedó erosionada después de la aprobación de la reforma jubilatoria a fines del año pasado, pero además, todos los bloques opositores ya están pensando en la elección de 2019 y, muy probablemente, comiencen a marcar más diferencias con el gobierno en el ámbito parlamentario, por lo que resulta imprescindible convocar a superar las diferencias", explicaron voceros oficialistas para describir el tono conciliador que le imprimirá Macri a su discurso. En la Casa Rosada piensan que "la moderación" en los mensajes presidencias siempre fueron bien recibidos por la "mayoría de los argentinos" y esta no será la excepción.

Inicio de sesiones ordinarias | Macri evitará tratar la interrupción voluntaria del embarazo como tema de gestión

En torno a la discusión recientemente instalada sobre despenalizar el aborto, los asesores presidenciales creen no es necesario adelantarse a fijar postura sobre un tema tan delicado y que divide a la sociedad, pero además, están convencidos de que no se trata de "un tema de gestión" a la que deba hacer referencia el Presidente, sino que se trata de una cuestión que "propasará o no dependiendo del apoyo social que reciba a medida que se vaya instalando con más fuerza la discusión".

Con el foco puesto en las propuestas de cara al futuro y en la necesidad de marcar una suerte de "agenda del desarrollo", repasará los logros de su segundo año de gestión, entre los que figuran -comentaron en las filas oficialistas- la construcción de nuevas rutas, viviendas y cloacas. En esa línea, reforzará su compromiso de reducción de la pobreza y la generación de empleo.

El Presidente dará un mensaje en el que pondrá el foco en la necesidad de continuar con "medidas graduales", que apunten a reducir el déficit fiscal mediante el cuidado del gasto público, señalaron los voceros consultados. Es probable, que destaque "la reducción los impuestos", como uno de sus mayores logros de gestión.

Para contrastar con la gestión kirchnerista, un recurso suele apelar el presidente en sus discursos públicos-Macri podría hacer referencias "a los altos niveles de corrupción que se produjeron en el anterior gobierno". En esa línea, es probable que haga una mención a la crisis social y económica de Venezuela, para sumar a la estrategia de diferenciación con la gestión K.

En ese punto, volverá a destacar "la revinculación" con el mundo entablada desde que asumió la presidencia en 2015, momento en el que recalcará la importancia de que la Argentina lidera la cumbre del G-20.

El presidente le dedicará una buena parte de su exposición a la inseguridad -se trata de uno de los tópicos que más preocupan a la ciudadanía, según los sondeos-, pero no se definió aun si hará una mención puntual al resonante caso del policía Chocobar.