La última vez que Mauricio Macri y María Eugenia Vidal compartieron un acto en Mar del Plata fue el 12 de agosto de 2016. La visita no resultó tal como se esperaba. Un grupo de manifestantes atacó con piedras el auto presidencial. Después de la agresión y el mal momento, el Presidente nunca más participó de una actividad pública en la ciudad balnearia, salvo para algo puntual, como cuando visitó a los familiares del ARA San Juan en la Base Naval o cuando jugó al golf durante el verano. También había cerrado el tradicional coloquio de IDEA, el foro empresarial, en octubre del año pasado.

El viernes volverá a la Feliz después de casi dos años para participar de varias actividades que está organizando la Casa Rosada, en medio de discusiones internas por la seguridad presidencial. La organización de la agenda está en manos de la Secretaría General de la Presidencia. Un sector que depende de otro ministerio y que se ocupa de los viajes al interior alertó sobre la posibilidad de que Macri sufra algún contratiempo ante la cantidad de conflictos abiertos en Mar del Plata. Una parte de los preparativos estará bajo la supervisión de la provincia de Buenos Aires. María Eugenia Vidal se sumará a la inauguración de una planta de efluentes cloacales, en la que la Nación aportó 430 millones de pesos, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien había recorrido las obras junto al intendente, Carlos Arroyo. La visita a Mar del Plata puede ser catalogada de "riesgo" ante la cantidad de conflictos abiertos.

Esta prevista la reunión de la "Mesa de la Pesca" organizada por el ministerio de Agroindustria, que había sido suspendida esta semana en la Rosada. El encuentro podría realizarse en el edificio del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), ubicado a pocos metros de la Base Naval donde permanecen algunos familiares del ARA San Juan. La relación con el Ejecutivo se encuentra en un momento tenso. Los familiares llevan varias semanas encadenados en la Plaza de Mayo en reclamo de que no se detenga la búsqueda. Ayer el ministerio de Defensa dio de baja a la recompensa de 98 millones de pesos para aquellos que aporten datos sobre la nave.

Por otro lado, Macri deberá enfrentar la crisis que vive el sector pesquero ante la caída de la actividad. Las cámaras del sector y los gremios alertaron que están en riesgo 60.000 puestos de trabajo. Dentro de la provincia, la ciudad de Mar del Plata afronta la más alta desocupación (9,3%), según datos del Indec. Los representantes de los principales sectores pesqueros fueron convocados para el viernes, pero aún no fue confirmada la presencia del Presidente. Compartirán una mesa de trabajo en la que se escucharán las inquietudes del sector industrial.

En paralelo, la ciudad estuvo paralizada seis días en la recolección de residuos por una medida de protesta del Sindicato de Camioneros, que lidera Pablo Mayano, ante la falta del pago de sueldo y aguinaldo que depende en un porcentaje de la municipalidad. Después de una semana con las calles llenas de basura y miles de turistas, ayer finalmente terminó el conflicto y reanudaron la recolección.

Hasta ayer estaba garantizada la visita a Mar del Plata. Pero podría sufrir cambios de último momento.