La primera reunión de trabajo entre Mauricio Macri y los gobernadores de todo el país será a las 12 en la Casa Rosada. Los ejes pasarán por las reformas tributaria, fiscal, y el Presupuesto 2018. En ese orden, el Gobierno augura que llegue el tratamiento y la aprobación de los proyectos al Congreso de la Nación. Para avanzar en la sanción de los objetivos de la gestión, el Presidente convocó a una mesa de mandatarios provinciales, que también traerán un documento con reclamos por los aumentos de impuestos a productos regionales, la transferencia de fondos ante el reclamo de la Provincia de Buenos Aires, y el impacto fiscal.

“Estamos bien para avanzar en los acuerdos”, reconocieron ayer en Balcarce 50 desde un despacho que recibe y negocia con mandatarios provinciales. Para llegar con un clima más armonioso, el Gobierno organizó reuniones por separado con varios mandatarios provinciales, en especial, con los afectados por el gravamen al sector vitivinícola. Ayer el ministro de Producción, Francisco Cabrera, se reunió con los gobernadores de Mendoza, Alfredo Cornejo, y de San Juan, Sergio Uñac, y representantes del sector del vino. El Gobierno anunció hace una semana que la reforma tributaria que impulsarán en el Parlamento impulsa aumentos de impuestos de 0 a 17% en los vinos, champaña y sidras, mientras que las cervezas del 8 al 17 por ciento. Los mandatarios cuyanos no tuvieron respuesta ayer a sus planteos.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, también recibió en su despacho al gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, y el futuro gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora. “Queremos llegar con todo fino para mañana (por el encuentro de hoy)”, reconocieron voceros de la cartera.

Recién aterrizado de Nueva York tras una gira en búsqueda de inversiones, Macri recibirá a los 23 mandatarios provinciales más la Ciudad de Buenos Aires. La “foto de familia” será similar a la que se tomaron en la quinta de Olivos el 12 de diciembre de 2015, a sólo dos días de asumir la Presidencia de la Nación. En este caso también se sumarán algunos funcionarios nacionales, como el jefe de gabinete, Marcos Peña, y los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y del Interior, Rogelio Frigerio. El único gobernador que pegará el faltazo será Aldolfo Rodríguez Saá, que enviará a su vice, Carlos Ponce.

Las 24 jurisdicciones habían participado de los anuncios de los “consensos básicos” del 30 de octubre en el Centro Cultural Kirchner. En el afán por aprobar la batería de medidas que el Gobierno quiere encarar en los dos próximos años de gestión, buscarán consensos con los distintos actores políticos para impulsar las reformas tributarias, fiscal, previsional, laboral, y de modernización del Estado. Los ejes habían sido expuestos por Macri en el discurso frente a gobernadores, ministros, cámaras parlamentarias, miembros de la Corte Suprema, empresarios, y sindicalistas.

Los mandatarios opositores llevarán hoy un documento con puntos comunes. Macri trató ayer de limar diferencias con los cuatro mandatarios opositores que lo acompañaron en la gira de tres días a Estados Unidos. En su agenda incluyó una reunión con Juan Schiaretti de Córdoba, Miguel Lifschitz de Santa Fe, Gustavo Bordet de Entre Ríos y Omar Gutiérrez de Neuquén.

  • Pedido sin respuesta por el vino

El ministro de Producción, Francisco Cabrera, recibió ayer a los gobernadores de Mendoza, Alfredo Cornejo, y San Juan, Sergio Uñac, quienes le pidieron al Gobierno no incluir en la reforma tributaria el impuesto al vino, aunque no tuvieron respuesta.

“Preferimos que lo retiren, que no lo envíen al Congreso. Ese es nuestro plan A”, sostuvo el mandatario radical tras el encuentro en la Casa Rosada. El mendocino contó que en la reunión dieron “sobradas razones” de los efectos negativos que causaría el impuesto que se le fijaría a la bebida nacional.

“Nos sentimos escuchados, aunque no tuvimos una respuesta. Prometieron estudiar el tema. Vamos a acercarle todos estos argumentos al presidente Mauricio Macri”, reconoció Cornejo, quien consideró que la iniciativa para fijar un impuesto al vino “no es de mala fe”.

El referente oficialista planteó que el vino “tiene una base agrícola muy fuerte”, a diferencia de las gaseosas y la cerveza, así como también subrayó que “hay una gran competencia, porque son 800 bodegas”.