Al almuerzo de hoy al mediodía en la Casa Rosada estaban invitados todos los miembros de la Corte Suprema de Justicia. Sin embargo sólo su presidente, Carlos Rosenkrantz, y su vice, Elena Highton de Nolasco, acudieron a la reunión con el presidente Mauricio Macri y el ministro de Justicia, Germán Garavano. Si bien desde el Poder Ejecutivo nacional sostuvieron que se trató de un habitual "agasajo a las autoridades", el encuentro se da en momentos en los que el Alto Tribunal se dispone a fallar sobre la actualización de los haberes jubilatorios.

Los dos jueces más cercanos a la administración de la alianza Cambiemos llegaron puntuales a las 13 a Balcarce 50. La charla en el comedor presidencial con el mandatario duró hasta las 14.15. Además de Garavano, participó el jefe de Gabinete, Marcos Peña. En un principio también iban a sumarse dos de los principales operadores judiciales de PRO, José Torello y Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, pero luego desde el entorno cercano a Macri recomendaron que no fueran parte del convite.

La tan sola posibilidad de que Torello y Simón concurrieran al almuerzo generó que los otros tres integrantes de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzzetti, Horacio Rosatti y Carlos Maqueda, desistieran de sentarse a la mesa. Otra de las razones de su ausencia responde a que tienen pendiente expedirse sobre el caso Blanco, que plantea que se aplique un índice de actualización de los haberes previsionales, y según una acordada de 2004, los magistrados no pueden reunirse a solas con una de las partes de un litigio.

A la salida de la reunión, Garavano le quitó importancia al eventual fallo del Alto Tribunal sobre ese tema: "No tenemos conocimiento de que haya fallos trascendentales, el Poder Ejecutivo no tiene conocimiento de qué fallos va a sacar la Corte".

Aunque desde el Gabinete nacional dejaron entrever cierto malestar con  Lorenzetti,  Maqueda y  Rosatti, el ministro de Justicia evitó dejar expuestas esas diferencias en público y se limitó a explicar que el encuentro con la cúpula de la Corte Suprema "fue una invitación que en su momento formulamos con el Presidente, ni bien asumieron las nuevas autoridades". Y agregó: "Nos parecía correcto recibirlos, como se reciben a los líderes del Congreso. Se gestó con bastante tiempo, pasó más de un mes".

 "No tenemos conocimiento de que haya fallos trascendentales. Nos parecía correcto recibir a las autoridades de la Corte, como se reciben a los líderes del Congreso". dijo Germán Garavano 

 "Es la primera vez que se hace este tipo de reuniones, es algo que se acordó seguir manteniendo. Se mantenía con el ex presidente una relación en términos muy similares, y se pretende mantener ese tipo de relacionamiento institucional. Todo lo demás tiene que ver con trascendidos", apuntó el ministro.

Con menos difusión que ahora, en varias oportunidades Lorenzzetti compartió almuerzos con Macri en la Casa Rosada cuando todavía presidía la Corte Suprema, como con algo de malicia se encargaron de recordar desde el entorno del jefe de Estado. "El anterior presidente de la Corte almorzó muchas veces con Mauricio", lanzó un funcionario nacional.

Una de las cuestiones más importantes que Rosenkrantz y Highton de Nolasco hablaron al mediodía con el mandatario es la posibilidad de que todos los jueces paguen Ganancias, algo que impulsan desde el oficialismo y una parte de la oposición. "Hoy no se habló específicamente, pero sí probablemente sea uno de los temas que se aborden en las sucesivas reuniones que tengamos, las que tengo yo y las que tenemos junto con Marcos Peña y los integrantes de la Corte. Esto fue más que nada una reunión protocolar" señaló el titular de la cartera de Justicia. En la charla también se trató el G20, el J20 y la situación del país en términos generales.

Además de Ganancias, la Corte Suprema tiene que resolver un tema de impacto, vinculado con la aplicación del nuevo sistema de actualización de haberes jubilatorios, el denominado "Caso Blanco". . En 2003, Lucio Orlando Blanco se jubiló con un haber inferior a la mitad del sueldo promedio y la Sala II de a Cámara de la Seguridad Social, con los votos de los jueces Nora Carmen Dorado y Luis Herrero, falló a su favor y afirmó que el jubilado debería cobrar haberes superiores en un 31% a los que ofrece el organismo previsional con la Reparación Histórica.

En ese entonces, los jueces dieron la orden de que se aplique el índice de Salario Básico de la Industria y la Construcción en lugar del RIPTE (Remuneración Promedio Imponible de los Trabajadores Estables) que elabora el Ministerio de Trabajo y que fijó la ley promovida por el actual Gobierno.

En casi en la totalidad de los casos con la aplicación del RIPTE los haberes y retroactivos son inferiores a los que se obtendrían utilizando el otro índice. Luego, el caso llegó a la Corte y los ministros Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti estaban dispuestos a dar su aprobación. Pero, tras haberle solicitado al nuevo presidente del Tribunal que se pronuncie sobre el caso, el expediente sigue aún sin resolverse.

Por el momento, estiman que tres de los cinco jueces que componen el máximo tribunal apoyarán a los jubilados e irán en contra del Gobierno. Ricardo Lorenzetti, como Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti tienen previsto votar a favor y le solicitaron a Rosenkrantz que se resuelva el caso.