Todo parecía indicar que el acercamiento entre el titular del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa iba viento en popa, pero un descuido en la hasta ahora aceitada ingeniería comunicación del intendente de Merlo, terminó echando por tierra la invitación a comer un asado en la casa del tigrense en Pinamar.

Menéndez, quien en su rol de presidente del justicialismo viene conversando con todos los sectores en pos de la unidad partidaria de cara a 2019, tras el cónclave de la semana pasada con Massa deslizó, a decir de fuentes del Frente Renovador, cuanto menos algunas inexactitudes.

Por un lado, dejó abierta la posibilidad futura de un encuentro entre el ex alcalde de Tigre y la senadora Cristina Fernandez de Kirchner: "En algún momento se va a dar y es necesario que se dé", dijo sin medias tintas.

También dio cuenta sobre un asado al que asistirían "intendentes de distintas secciones", lo que finalmente quedó descartado.

Desde las filas de Menéndez afirmaron que la reunión con Massa "no se cayó" pero la patearon para más adelante "cuando coincidan las agendas" de ambos.

Sin embargo, una fuente massista consultada por este diario, confirmó que el merlense "se fue de boca con varias cosas" y no es que eso haya caído mal, "pero no eran temas conversados y fueron dichos por su cuenta".

"Salir a decir que va a haber una reunión con Cristina, es lo más lejos que se puede estar de la realidad", dijo y agregó que "el único asado que habrá hoy (por ayer), tendrá lugar en San Fernando y será entre Sergio y sus intendentes".

Entre las cuestiones que analizarán, figura el trabajo partidario que comenzarán a delinear hacía adelante y de cómo lograrán afianzar la marca del Frente Renovador, la cual buscan fortalecer, pero además, analizarán la situación general del país y pasarán revista al pacto fiscal y a la situación del peronismo, entre otras cuestiones.

Durante la tarde, Massa se reunió con el senador Miguel Ángel Pichetto con quien dialogó respecto a una reconstrucción del PJ "que implique la consolidación de nuevos cuadros de cara a los desafíos que plantea la situación política actual" y en un contexto partidario "de centro, nacional y democrático".

En ese sentido, ambos hicieron hincapié en la importancia de que esa fuerza política establezca en el Parlamento "límites y a su vez apuntale la gobernabilidad y mostraron su desacuerdo en como recae sobre las espaldas del "trabajador medio/bajo" el esquema económico que viene aplicando el gobierno de Mauricio Macri.

Por último, y en obvia referencia a los episodios que se vivieron en diciembre pasado con la militarización del Congreso en el marco de tratamiento de la reforma previsional, expresaron "un profundo repudio a cualquier manifestación violenta que atente contra el normal funcionamiento de las instituciones".