Al presentarse ayer a prestar declaración indagatoria ante el juez federal Julián Ercolini en el marco de la causa Hotesur en la que se encuentra imputado junto a su madre, la ex presidenta Cristina Fernández, su hermana Florencia y a otras veinte personas, el diputado Máximo Kirchner se negó a responder preguntas, presentó un escrito en el que negó el delito de “lavado de activos” y solicitó su sobreseimiento.

Máximo, quien a las puertas de Comodoro Py se encontró con un grupo de legisladores del Frente para la Victoria a los que se les impidió el acceso y entre los que se encontraban Andrés Larroque, Axel Kicillof y “Wado” de Pedro, tildó de “absurda” la acusación en su contra y cuestionó que la justicia lo vuelva a juzgar por hechos ya investigados y por los cuales fue sobreseído.

En otro tramo, afirmó que las operaciones de alquiler de plazas hoteleras a la firma Valle Mitre de Lázaro Báez no eran “simuladas sino reales”. Consideró que “si los pagos recibidos no fuesen un canon locativo sino ‘retornos’, debería aceptarse que durante casi cinco años Báez, además de ser ‘beneficiado’ con la obra pública, también dispuso gratuitamente de dos hoteles, con los cuales obtuvo ingresos millonarios a cambio de nada”.

“Escapa al más elemental sentido común” el “suponer que desde la presidencia” se montara “una mega estructura para beneficiar en sumas millonarias a un ‘empresario amigo’ y obtener a cambio menos del 0,1% de ese descomunal monto”, dijo.