Tras el desaire recibido por parte del líder del Frente Renovador Sergio Massa, quien rechazó la propuesta de sentarse en una misma mesa junto a la senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner, el titular del PJ bonaerense Gustavo Menéndez, anunció ayer que seguirá con su ronda de conversaciones con los gobernadores peronistas con la certeza de que "en algún momento se va a dar" la tan ansiada "unidad partidaria".

Menéndez, quien hasta ahora mantuvo encuentros con los mandatarios provinciales Sergio Uñac (San Juan), Juan Manuel Urtubey (Salta), Gildo Insfrán

(Formosa) y Gustavo Bordet (Entre Ríos), entre otros, dijo que "la idea" es la de tener "una visión de los desafíos en las provincias".

El miércoles último y tras mantener un encuentro con Massa en Pinamar -lo que terminó sacudiendo la modorra política de enero-, el intendente de Merlo evaluó como necesario un encuentro entre Cristina y el ex candidato a senador por 1País, como paso previo a una gran alianza opositora para que en los comicios de 2019 se logre ponerle freno a las políticas de Cambiemos.

Pese al entusiasmo, a través de sus principales espadas, Massa le envió un mensaje al merlense: "Al pasado nunca más".

Atento a las pulsiones y los deseos de unidad que recorren el interior del peronismo, y casi sin inmutarse, Menéndez ayer volvió a la carga sobre el tema,

al señalar que "esa unidad de la que todos son adoradores y pretenden ser artífices, en algún momento se va a dar. Tenemos todo el año para trabajar", agregó.

Confirmó además que durante todo el mes de enero se dedicará a una "rueda de consultas para acercar a las partes" dentro del peronismo de todo el país, lo cual "va a permitir armar una agenda para alinear" a todos los sectores partidarios "detrás de grandes objetivos".

"El PJ perdió tres elecciones seguidas, y eso es la primera vez que le pasa en su historia", recordó Menéndez, quien consideró que "eso significa que el pueblo ha mutado y que hemos perdido el pulso de la realidad de la que siempre hicimos gala", por lo que consideró necesario "articular un discurso del campo popular" y sobre "qué significa el peronismo para el país".

"Si empezás a hablar de que el límite es Cristina, Pichetto o Randazzo es que no te importa que siga ganando Mauricio Macri" por lo que la intención es "que todos vuelvan a sentir al PJ como lugar de debate".

La idea de unidad también es compartida por Cristina, quien días atrás, al participar de un acto en Avellaneda, dijo que hará todo lo que este a su alcance "para lograr que el 10 de diciembre de 2019 otro argentino esté en la Casa Rosada para conducir los destinos del pueblo. No me importa quien".

En el marco de esa sintonía fina, el jueves por la noche el intendente Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y el diputado y líder de la agrupación La Campora, Máximo Kirchner, compartieron un asado durante el cual analizaron la posibilidad de crear equipos técnicos y de articular acciones entre el PJ y Unidad Ciudadana en el territorio bonaerense.

Estos movimientos previos comienzan a delinear la estrategia sobre la que se intentaría avanzar, la de una alianza donde sin mezclarse demasiado, confluyan en 2019 el PJ y Unidad Ciudadana.