El empresario Jorge "Corcho" Rodríguez negó haber pagado sobornos durante el kirchnerismo como nexo con la constructora brasileña Odebrecht, aunque sí explicó ante la Justicia que tuvo proyectos en común con dicha empresa.

El empresario declaró ante el juez Marcelo Martínez de Giorgi en esta otra causa del escándalo Odebrecht, en la que se sospecha del pago de sobornos y sobreprecios en la obra del soterramiento del tren Sarmiento. La indagatoria versó sobre la empresa uruguaya Sabrimol, por la cual según la acusación Odebrecht canalizó los sobornos que terminaron en manos de funcionarios de Planificación.

Rodríguez admitió que tuvo participación de activos en Sabrimol pero que en 2008 -antes de que se pagaran los sobornos- él se desprendió de los mismos y luego, en 2010, supo que quedaron en poder de dos contadores que trabajaron para él en otros proyectos. "El Corcho" se refirió a Carlos Dentone y Martín Molinolo sobre quienes dijo que los había contratado porque les administraron a él algunos bienes en Uruguay, entre ellos una chacra.

Sobre Odebrecht, el empresario dijo que tuvo proyectos en común como ser la construcción de un micro estadio y por ese mismo motivo mantuvo numerosas reuniones en el Ministerio de Planificación.Justamente parte de la acusación es sobre la cantidad de veces que el empresario tuvo reuniones en la sede de esa cartera. Además, explicó que conoció al hijo del ex ministro de Planificación, Julio De Vido, porque grabó aquel dos discos en su productora.

En tanto, en el marco de la causa de los cuadernos, el empresario Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía, negó haber hecho pagos indebidos al prestar declaración indagatoria.

Mindlin presentó su descargo por escrito ante el juez Claudio Bonadio y si bien reconoció que en el marco de tareas funcionales mantuvo reuniones con Roberto Baratta y Julio de Vido, negó que se le haya sugerido pagar sobornos.

El empresario fue citado porque una dirección vinculada a sus oficinas fue consignada por Centeno en sus cuadernos como un lugar donde se habrían hecho pagos indebidos a funcionarios del entonces Ministerio de Planificación. Mindlin señaló que nunca se dedicó a la obra pública ni participó de licitación alguna.