Gremios docentes volvieron a rechazar ayer la propuesta salarial del Gobierno provincial y mañana definirán si lanzan un paro, mientras la administración bonaerense pidió que el inicio de clases, pautado para el lunes, "no dependa del conflicto paritario". Con esa consigna, desde la administración provincial advirtieron que la conciliación obligatoria es "uno de los resortes" a utilizar para intentar garantizar el comienzo normal del ciclo lectivo.

Tras un nuevo fracaso en las negociaciones en La Plata, los sindicatos del sector debatirán mañana cuál será la posición a adoptar luego de recibir una propuesta del 15% más el reconocimiento anual por presentismo de hasta $6.000 por año.

La diferencia con lo expuesto en la anterior reunión es que ayer los funcionarios propusieron a los maestros incluir en el aumento salarial una cláusula que permita revisar el acuerdo en octubre, en función de la inflación acumulada hasta ese mes.

Los funcionarios que formaron parte de la negociación salarial con los maestros subrayaron que tienen la voluntad de continuar las negociaciones "con los chicos en las aulas".

El ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, destacó: "Seguiremos trabajando en los próximos días para poder llegar a un acuerdo. Entendemos que no debería poner en tela de juicio el inicio o no de las clases".

Por su parte, el ministro de Trabajo provincial, Marcelo Villegas, advirtió: "No hay ninguna razón válida para que, al haber diálogo, propuestas y mesa de negociación, que toman en cuenta observaciones, haya un obstáculo para el normal comienzo de clases".

Además, aclaró que "la conciliación obligatoria es uno de los resortes" que podría utilizar la administración de María Eugenia Vidal para garantizar que el ciclo lectivo comience en tiempo y forma.

El Frente de Unidad Docente, integrado por Amet, FEB, Sadop, Suteba y Udocba; rechazó "categóricamente" la propuesta por considerarla insuficiente.

"Volvemos a rechazar la propuesta porque es idéntica a la anterior", argumentó la titular de FED, Mirta Petrocini, al término de la reunión.

En ese sentido, subrayó: "Estamos dispuestos a discutir hasta último momento, pero hay una profunda preocupación en toda la comunidad".

Los gremios insistieron en el pedido de la cláusula gatillo y aseguraron que la clausula de revisión ofrecida "ya fue incumplida en 2016".

El secretario general de Suteba, Roberto Baradel, criticó: "Me parece desprolijo por parte del Gobierno. Nosotros firmamos en 2016 una cláusula de revisión y no la cumplieron", recordó el dirigente.

La inclusión de la cláusula de revisión para monitorear la inflación en octubre implica el compromiso del Gobierno bonaerense de calcular si hay o no diferencias con la inflación que mide y difunde el Indec en ese período.

Además, con su puesta en marcha, se crearía una comisión para establecer, en el caso de que sean necesarios, mecanismos de compensación antes del 31 de diciembre. Con la propuesta de la administración bonaerense, el salario promedio pasaría de $24.659 a $28.358. A su vez, el sueldo de un maestro ingresante, pasaría de $12.500 a $14.375.