OIT destaca el caso de trabajadoras domésticas
La organización puso de relieve el modelo de diálogo en ese sector en particular
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) destacó como modelo de diálogo la interacción de las trabajadoras y trabajadores de casas particulares, sindicatos y Gobierno respecto a condiciones de labor, salarios, otros beneficios y obligaciones.
Dicho esquema que atraviesa la grieta entre el kirchnerismo y la administración Cambiemos, mantiene la dinámica necesaria para ese organismo mundial. La salvedad inevitable es considerar que la estadística respecto al blanqueo de los trabajadores/as sigue siendo una deuda interna, ya que el trabajo en negro de esa actividad abarca a más de 1.100.000 personas.
No obstante el paper que confeccionó la consultora de la OIT Francisca Pereyra realza logros en el esquema nacional.
Desde el 13 de marzo de 2013 rige la ley 26.844, que determinó el contrato de trabajo para el personal de casas particulares. De los registros oficiales surge que hay en el país 489.700 personas registradas en ese sector, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
En su última paritaria lograron un aumento salarial del 25% para las empleadas domésticas. A partir del año 2015 se puso en marcha la primera experiencia de diálogo social entre las partes del sector, previsto a estos efectos ûla Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particularesû fue diseñado en el marco de una nueva ley.
"Se trata de una mesa de negociación tripartita en la que participan organizaciones de trabajadoras preexistentes, otras de empleadores adaptadas y/o diseñadas para cumplir ese rol y el Poder Ejecutivo. Las negociaciones que han tenido lugar en estos primeros años son calificadas por todos los participantes como una experiencia altamente positiva", suscribió Pereyra en su escrito.
La OIT contempla además que en medio de las "tormentas económicas" sobre todo del último año y el contexto inflacionario, los primeros acuerdos alcanzados han tendido a centrarse en las actualizaciones salariales. "No obstante, las trabajadoras también han planteado demandas laborales adicionales, evidenciando expectativas más amplias relativas al rol de la institución. Adicionalmente, se ha señalado que el gobierno tiende a desempeñar un papel preponderante en la dinámica de la mesa de negociación.
Por esta razón, el trabajo busca detectar aspectos que se deben fortalecer entre las organizaciones de trabajadoras y empleadores a fin de contribuir a disminuir el peso de la intervención oficial.
Más allá de estas primeras experiencias, la puesta en marcha de esta instancia de negociación constituye en sí misma un avance de suma importancia. Allí, las trabajadoras domésticas cuentan por primera vez con un espacio institucional para incidir sobre sus condiciones laborales", realzó la OIT.
El organismo con sede en Suiza también detalló que algunas organizaciones de trabajadores tienen personería gremial, otras solo poseen la mera inscripción como gremios y en esa coyuntura suelen aparecer tensiones suelen girar en torno a cuestiones tales como "la legitimidad de la representación que ejerce cada entidad, los criterios de equidad en el acceso a los recursos materiales a los que logran acceder y la interferencia de ciertos sindicatos sobre el ámbito territorial de influencia de otros".
A modo de reseña desde el tono personal, social y emotivo que hace a cualquier labor, conviene recordar que tiempo atrás fue el Papa Francisco fue quien se refirió a las trabajadoras de casas particulares a consecuencia del maltrato, de los salarios míseros y de las dificultades de acceso a sus mínimos derechos.
La mirada del ex cardenal Bergoglio fue una vez más en tono de invitación a la reflexión sincera. "Pienso en tantas empleadas del hogar que ganan el pan con su trabajo: humilladas, despreciadas", al tiempo que recordó una anécdota de cuando era niño y fue testigo, de visita en la casa de un amigo, de cómo la madre de su anfitrión abofeteaba a la mujer que limpiaba la casa.
"No he olvidado eso", subrayó.
