El cierre de las listas de candidatos, con nervios, sorpresas y negociaciones de último momento, ya es pasado. Desde hoy comienza a correr la cuenta regresiva de 50 días para llegar a los comicios del 11 de agosto, las primarias, que van a actuar como una especie de gran encuesta, ya que en muy pocos casos se medirán supremacías internas.

Las tres principales fuerzas -Juntos somos el Cambio, el Frente de Todos y Consenso Federal 2030- están plagadas de peronismo, una especie de "peronistas para todos y todas" que tiene, por ejemplo, la paradoja de que en la provincia de Buenos Aires competirán como cabezas de distintas listas Sergio Massa y Graciela Camaño, que eran, hasta hace pocos minutos políticos, socios en el Frente Renovador.

Massa es tal vez uno de los casos en los que su importancia radica más en lo que podría hacer perder estando fuera del espacio Frente de Todos que lo que la coalición pueda ganar con su inclusión. El 70% de sus votantes podría optar por Cristina Fernández. Se sabe cuánto hubiera podido restar, pero no cuánto sumará.

Muchos de los dirigentes massistas habían cambiado de rumbo antes de que el propio líder del Frente Renovador formalizara su acuerdo con Alberto Fernández y su lugar en el esquema electoral, en una secuencia que se pareció a una sitcom.

"Quisieron hacer una teatralización del acuerdo e hicieron una comedia. No se puede hacer una puesta en escena con una persona que no se sabe el libreto", dijeron, irónicos, sobre Massa dirigentes disconformes con el cierre final y la demora en la presentación del gran acuerdo opositor.

El macrismo mantuvo la idea original de la triple reelección en la Nación, la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires y le cedió algún casillero extra a María Eugenia Vidal por el alineamiento con la estrategia de la Casa Rosada, al punto de premiarla con la primera candidatura a diputado para Cristian Ritondo, su ministro de Seguridad. Si gana en las elecciones de octubre, nadie duda de que Ritondo va a ser el próximo presidente de la Cámara de Diputados, sucediendo a otro Properonista, Emilio Monzó.

Con Pichetto, el Gobierno ganó un vocero contundente para defender su gestión

La omnipresencia del peronismo es contundente en la provincia de Buenos Aires: las tres principales listas de Diputados llevan como cabeza a dirigentes del PJ: Ritondo por el oficialismo, Massa por el Frente de Todos y Graciela Camaño por el lavagnismo.

El cierre de listas puso además a prueba las aptitudes de los dos integrantes sorpresa de las fórmulas de Mauricio Macri y de Cristina Fernández, Miguel Ángel Pichetto y Alberto Fernández.

Con Pichetto, Macri compró a un dirigente de indudable muñeca para negociar acuerdos con los mandatarios y legisladores justicialistas. Pero, además, sumó a un vocero contundente para defender su gestión de gobierno ante el desgaste de sus ministros. Hoy por hoy, no hay funcionario desde el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para abajo que tenga predicamento político y mediático.

Con Alberto Fernández, Cristina ganó la ampliación del espectro que había quedado girando sobre la impronta de La Cámpora y también a un operador todoterreno para tender lazos hacia el centro de las fuerzas políticas y también hacia los sectores económicos con los cuales había cortado la irrigación.

Con el inicio de la campaña, los dos operadores empezarán ahora a comprobar si la eficacia es igual como candidatos.

Ver más productos

Francisco inédito: el silencioso camino de fe que lo llevó hasta el Vaticano

Francisco inédito: el silencioso camino de fe que lo llevó hasta el Vaticano

#ElChacal, el personaje que te informa.

Cómo surgió #ElChacal, el personaje que te informa y divierte

En cronishop.com.ar podés encontrar algunos de los mejores vinos y espumantes del mercado.

¿Cómo atraer a los Millennials al mundo del vino?

Ver más productos