Los sectores del PJ bonaerense que encabezan Fernando Espinoza y Gustavo Menéndez continuaron ayer con las negociaciones para zanjar diferencias y acercar posiciones en busca de lograr una lista de unidad para renovar las autoridades partidarias, a las que se les vence el mandato el próximo 19 de diciembre.

En un marco complejo, generado por los roces típicos de una negociación que se extiende desde el pasado miércoles, Espinoza y Menéndez retomaron las conversaciones telefónicas, mientras paralelamente los espacios que respaldan a cada uno de los candidatos a presidir al peronismo de la provincia intentaron dar una muestra simbólica de fuerza dentro del peronismo bonaerense.

Desde las filas de Espinoza se centraron en poner mayor atención en la conformación de la lista de su rival, y verificaron que uno de los candidatos a congresales del PJ por la rama gremial es el sindicalista de Camioneros, Pablo Moyano, quien “no está afiliado” al partido.

Ante esa situación de anomalía en la nómina del intendente Menéndez, Espinoza le propuso que para avanzar en una lista de unidad ese lugar lo ocupe el secretario general de Smata, Ricardo Pignanelli.

“Todavía se sigue negociando”, afirmó una fuente cercana a Menéndez, la cual agregó que la posición del hombre de La Matanza “es muy tajante, porque todo lo que se le ofreció no lo quiso”.

Pero además, dijo que sospechan que quizás el diputado nacional electo “quiere que intervengan el partido porque se quedó solo”. Esa idea se fundamenta en el hecho de que el hombre de Merlo cuenta con el apoyo de sectores del peronismo que hace años se alejaron del partido por sus diferencias con el kirchnerismo, tal el caso del Frente Renovador de Sergio Massa, y de algunos dirigentes de Cumplir, espacio liderado por Florencio Randazzo.