En sencilla metáfora la banda de rock nacional Divididos da con su nombre el talle constante y con variaciones al movimiento obrero. A veces las fracturas son más expuestas y hacen ruido en proporción al conflicto. Que el triunviro Juan Schmid haya resumido que la CGT "implosionó hace rato", es casi una gentil síntesis para lo que le expresó Pablo Moyano respecto al coloquio de IDEA que se desarrolló en octubre del año pasado. "En Mar del Plata están todos los que quieren cagar a los trabajadores", le dijo en aquella ocasión el camionero a BAE Negocios, acotando casi por protocolo que la presencia de Azopardo en la ciudad Feliz era "institucional". Ahora, Moyano informó que su sindicato se va de la CGT e ironizó que el reemplazo "podría ser el ministro de Trabajo Jorge Triaca". Es probable que el nuevo formato fracturado de la central tendrá carriles similares al cisma de 2012, con la novedad de movimientos sociales sumados al sector combativo de Camioneros, las CTA y la Corriente Federal (CFT).

Amén de los misiles intersindicales que se dedicaron antes y durante el 21F, los "dialoguistas" celebraron en off que "sacarse un peso de encima" respecto a los que marcharon, para centrar su estrategia a un nivel de diálogo respetable con la Casa Rosada y "perder por poco". El dato político de esta ecuación es que varios dirigentes que prefieren a los Moyano en cualquier vereda menos en la propia, es que ven a Cambiemos con chance de renovar mandato en 2019. Y ya se sabe, en el movimiento obrero criollo para muchos el mejor ataque es una buena defensa, incluso protocolar.

Pablo Moyano le expresó a este medio que respecto de esa falange "algunos dirigentes gremiales dan vergüenza". Schmid, que se debatió entre la gran oportunidad de coronar en la conducción de Azopardo, aún como triunviro pero como destacado navegante que sabe leer buenos vientos confío, según sus allegados en demasía respecto de algunos compañeros. Estuvo a punto de renunciar, según propia confesión, con el "paro no paro" posterior a la reforma previsional.

"Hay que elegir una nueva conducción para la CGT" le dijo a FM La Patriada, remarcando que "el plan económico de este gobierno perjudica a los trabajadores" y que "los cantos contra Macri" en espectáculos públicos "son un síntoma del malestar que estamos viviendo". Es imaginable su desazón porque Schmid ha sabido construir puentes entre sectores difíciles, pero esa implosión que refiere también le hizo impacto.

Por otros canales

Gordos, independientes, aliados e invitados especiales se encontrarán mañana en la Federación de Sindicatos de Industrias del Gas, Su titular, Oscar Mangone, hombre de buena relación con el Gobierno y articulador de diálogo intersindical, será el anfitrión. La cita no tiene sillones reservados para moyanistas o afines a Luis Barrionuevo y es un capítulo más de tertulias que tuvieron lugar en los últimos días, post 21F, entre tropas a los que los une un fuerte "antimoyanismo", a veces disimulado otras adaptado a circunstancias. "No es personal, es más simple, no queremos estar bajo su sombra o lo que es peor bajo el fuego que le disparan", se sinceró uno de los asistentes al cónclave. La previsible lista pasa por nombres como Armando Cavalieri, José Luis Lingeri, Rodolfo y Héctor Daer, Andrés Rodríguez, entre otros más algunos músicos invitados del Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA).