La discusión salarial de los pilotos de APLA frente a Latam, ofrece más que una pugna sobre porcentajes. Finalizaron la semana pasada con asambleas y advertencia del jefe gremial Pablo Biró a que habrá medidas de fuerza por estos días, de no mediar un acuerdo. Va de suyo que APLA amplía su espectro de crítica para considerar que Latam especula con el visto bueno del Gobierno y sin jactarse de que alertó sobre esta realidad desde 2015, Biró advirtió, "el acuerdo venció a fines de 2017 y la empresa, envalentonada con la política de paritarias del Ejecutivo Nacional y el perfil del ministerio de Trabajo se jacta para poner topes, en actitud irreductible para no superar el 20%".

La organización sindical refrendó que no está dispuesta a firmar "por debajo de la inflación". Biró, que también es uno de los dirigentes que se mencionan para integrar el próximo consejo directivo de la CGT, marcó su límite de negociación "desarrollamos un plan de lucha pero esperamos una oferta superadora, que debe contemplar la degradación del poder adquisitivo a manos de la inflación".

"Las líneas aéreas necesitan de sus trabajadores, en este caso los pilotos, merecen la tranquilidad de que su poder adquisitivo no se deteriore", acotó para considerar que en detrimento de la importancia de ese servicio "hay que escuchar al ministro de Transporte (Guillermo Dietrich) u otros funcionarios que desconocen nuestra labor o están desinformados. Entonces estigmantizan, en verdad nosotros no permitimos que se nos condicione".