La CGT debatía esta tarde la continuidad del llamado al paro nacional de 24 horas que tenía previsto para mañana viernes en caso de que la Cámara de Diputados aprobara la reforma previsional. Si bien la sesión se suspendió, el clima de violencia obligó a los sindicalistas a mantener el estado de alerta, por lo que continuaba latente la posibilidad de un paro en caso de que continuara la represión.

La central se movilizó hoy junto a otras expresiones sindicales como las CTA para manifestar su rechazo a la iniciativa del oficialismo y la jornada terminó en una feroz represión por parte de la Gendarmería.

El paro había sido anunciado el miércoles por Juan Carlos Schmid, uno de los miembros del triunvirato de conducción de la CGT, al dar un conferencia en la sede de la calle Azopardo, minutos después de una reunión de Consejo Directivo que se convocó de urgencia, luego de que el oficialismo decidiera adelantar para hoy el tratamiento del proyecto de reforma previsional en la Cámara baja, que en caso de aprobarla la convertirá en ley.

El dirigente precisó además que la CGT se plegará a la jornada de movilización convocada por ambas CTA y otras organizaciones sindicales para reclamarle a los diputados que no voten a favor de la medida.

"Le están metiendo la mano en el bolsillo a los activos y a los jubilados. La reforma previsional la rechazamos de plano", señaló Schmid, quien además remarcó que la CGT sabe que "hay un acuerdo a nivel gobernaciones y en el Senado" (donde ya fue aprobada), pero advirtió que la central obrera "naturalmente no lo comparte".

La CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma también resolvieron convocar a un cese de actividades, concentración y marcha al Congreso en repudio al proyecto de ley de reforma previsional, que implica un cambio en la fórmula por la cual se calculan los aumentos automáticos de los haberes de los jubilados.

"La pretendida reforma previsional impulsada por el Gobierno no es más que una brutal ofensiva contra nuestros mayores a quienes busca arrancar más de 100.000 millones de pesos mediante una ley del Congreso", advirtieron en un comunicado firmado por Pablo Micheli y Hugo Yasky.

Luego de que la sesión se levantara, trascendió que la CGT había levantado el paro, pero el debate seguía abierto debido a la represión.

 

De ocurrir, se trataría del segundo paro general de la CGT contra la gestión macrista luego del realizado en abril pasado, cuando la medida de fuerza se sintió con fuerza en todo el país por la adhesión monolítica de los gremios de ambas centrales y la influencia de piquetes y la falta de transporte público.

La CGT continuaba esta tarde en estado de sesión permanente.