La urgencia por cerrar el escándalo con la casera del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, adelantó los anuncios del Gobierno sobre el reajuste en los cargos políticos dentro del Ejecutivo. El decreto para eliminar a los parientes más cercanos salió en menos de 24 horas y con el plazo de que todos los afectados renuncien antes de fines de febrero.

El primer punto que enumeró el Presidente hace una semana en el Salón Blanco había sido la decisión de reducir 1 de cada 4 cargos políticos con el fin de achicar 1000 puestos, lo que equivale a un ahorro de 1.500 millones de pesos. La medida venía discutiéndose desde diciembre en la Jefatura de Gabinete y en el Ministerio de Modernización. El apuro en tratar darle un final a la cuestión Triaca apresuró los tiempos. El anuncio tiene una semana de antigüedad y todavía liman detalles con el plan que también saldrá por decreto, ya que debe modificarse la Ley de Ministerios para reestructurar las áreas del Poder Ejecutivo.

"Jefatura está en el detalles junto a la Secretaría Legal y Técnica", afirmaron a este diario fuentes gubernamentales. El anuncio del achique en el Estado que tanto promocionó la Casa Rosada desde el año pasado no estaba 100 por ciento definido al momento de presentarlo públicamente.

El Gobierno está pidiendo que otras administraciones sigan el ejemplo. Varias provincias anunciaron que se comprometerán a reducir sus estructuras; y otras ya lo hicieron, como Buenos Aires.

Desde Balcarce 50 aseguraron que el decreto "saldrá entre esta semana y la próxima", porque "se están ajustando los detalles legales". Es por eso que detrás de la letra fina está el secretario Legal y Técnico, Pablo Clusellas, y su equipo que trabaja en las oficinas cercanas al Patio de las Palmeras.

Tras el anuncio, los ministerios comenzaron a blanquear sus recortes, en algunos casos superior al 25%. Por ejemplo, el ministerio del Interior reducirá un 40% los cargos públicos. De los 20 puestos que corresponden a secretarías y subsecretarías, quedarán 12. De las seis secretarías, eliminarán Obras Públicas, acéfala tras la renuncia de Daniel Chaín hace un año; y Asuntos Municipales, también vacante por el ingreso de Aída Ayala a la Cámara de Diputados. La subsecretaría de Gestión Municipal pasará la secretaría de Provincias que conduce Alejandro Caldarelli. Aún quedan dudas sobre cómo quedará el organigrama de la secretaría de Vivienda y Hábitat. Su titular Luis Amaya irá a la subsecretaría del Interior, y el subsecretario Juan Carlos Morán iría al ministerio de Medio Ambiente. Los subsecretarios Iván Kerr (Desarrollo Urbano y Vivienda) y Marina Klemensiewicz (Hábitat y Desarrollo Humano) subirían a secretarios.

En paralelo a la reducción del 25% de los cargos políticos, la Casa Rosada analiza otras medidas que apunten a reducir el gasto, que irá acompañado de una ola de despidos en distintas áreas del Estado que ya comenzaron en enero. El próximo paso será ir por las jubilaciones anticipadas, pero recién se anunciarían en marzo. Desde el Ejecutivo piensan impulsar los retiros voluntarios. Calculan que existen cerca de 10.000 empleados que están en posibilidades de jubilarse y aún no lo hicieron.