En una exposición ante la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, que se extendió por cerca de tres horas, el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, dejó al desnudo una red ilegal que se dedicaba a extorsionar y a realizar operaciones de espionaje la cual involucraría a agentes de inteligencia orgánicos e inorgánicos de agencias de inteligencia locales y extranjeras, a legisladores, fiscales y dirigentes políticos, lo que según dijo, podría "perjudicar las relaciones" con países como Estados Unidos, Venezuela, Israel y Uruguay.

A lo largo de su exposición, el magistrado, quien investiga los posibles delitos de "extorsión" y "operaciones de inteligencia y espionaje ilegales" contra el empresario agropecuario Pedro Etchebest y en la que se encuentran imputados el falso abogado Marcelo DAlessio y el fiscal Carlos Stornelli, dijo que inicialmente "esto era un pedido de dinero de un fiscal juntamente con un agente o alguien que lo había girado, cuando en realidad, estábamos investigando una red de espionaje político y judicial de magnitudes".

Ramos Padilla advirtió que el presunto agente de la DEA, llevó a cabo "operaciones vinculadas con la actividad de los poderes judiciales, los ministerios públicos, las fuerzas de seguridad, los poderes políticos y los medios de prensa, y tras considerar como "ínfimo" que el caso pueda "involucrar a un fiscal" y no solo a uno "sino a varios", "a un juez" y a "un periodista", advirtió que "lo que estamos viendo es que puede perjudicar las relaciones con los Estados Unidos, Venezuela, Israel y la república de Uruguay, porque esta organización tuvo incidencia en distintos ámbitos de incumbencia de estos países".

El juez dijo además que la red en cuestión se dedicaba a recopilar información, a la producción de inteligencia y al "almacenamiento de datos sensibles de manera paralela a las causas judiciales" para luego avanzar con actividades intimidatorias y extorsivas para influir en esos expedientes.

El espionaje culminaba en agencias nacionales y extranjeras o en actores del Poder Judicial

Relató además que en el marco de los allanamientos "encontramos documentación, legajos de inteligencia, cuadernos con anotaciones con datos sensibles acerca de los hijos, de las esposas, de los allegados, de las personas que eran objetivos. Elementos de espionaje tales como cámaras ocultas entre llaveros, drones" así como también de un arma que llamó la atención de los presentes, la cual para ser ingresada al país debería contar con "permisos especiales".

También hizo escuchar un audio del momento en que ingresan a la vivienda del falso abogado ocasión en la que este intenta impedir el operativo exigiendo "hablar con Patricia Bullrich, con el secretario Arribas o hablar directamente con el presidente de la Nación".

"Estamos hablando de una organización al menos paraestatal, con vinculaciones de todo tipo", señaló, para luego dejar en claro que "muchos periodistas pueden haber sido afectados en su buena fe y haber formado parte de una maniobra de espionaje ilegal de la que ellos no tenían conocimiento".

Ramos Padilla también evidenció el presunto vinculo entre DAlessio y las diputadas nacionales Elisa Carrió y Paula Olivetto, al dar a conocer un mensaje telefónico dirigido a una mujer a la que le cuenta que hizo "cosas con ella", en relación a la legisladora chaqueña y a su coequiper en la Coalición Cívica.

Pero además, el magistrado de Dolores dejó expuesta la falta de colaboración por parte del Procurador General interino, Eduardo Casal, superior de Stornelli, de quien no obtuvo "la respuesta esperada" y apuntó contra el juez federal Julián Ercolini, quien le pidió que se "inhiba" y le gire "la causa de manera urgente" porque sostenía que "tenía el mismo objeto procesal que tenía yo", pero "nunca supe cómo pudo conocer el objeto procesal de una causa en secreto de sumario".