Hace un año exacto, el presidente Mauricio Macri encabezaba la cena anual de camaradería de las Fuerzas Armadas en el Edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa, un evento muy esperado porque suelen anunciarse mejoras salariales para los militares y las fuerzas de seguridad.

Este año, el habitual ágape en el Salón Libertador encabezado por el comandante en jefe -es el Presidente de la Nación- estaba en duda por el conflicto salarial y el enojo en un sector de las tres fuerzas -Ejército, Fuerza Aérea y Armada- ante el delgado aumento salarial de 8 por ciento anunciado bajo la resolución conjunta de los ministerio de Defensa y Hacienda publicada el 3 de julio en el Boletín Oficial. El mismo malestar habría generado la suspensión del desfile militar del 9 de Julio en la Ciudad instaurado por la gestión macrista. Desde el Gobierno salieron a aclarar que se debía a cuestiones presupuestarias porque la marcha iba a costar 10 millones de pesos.

Las FF.AA. quedaron muy disgustadas por el esquema salarial planteado por el Ejecutivo que había decidido un plan de aumento para las fuerzas de seguridad de 15%. Finamente ayer se decidió dar otra marcha atrás y elevar al 20% el incremento. El ministro Oscar Aguad había reconocido que se cometió "un error" y que se iban a "dar aumentos a todos por igual".

Ayer, en la Quinta de Olivos, el mandatario, junto a Aguad, mantuvo una reunión con el jefe del Estado Mayor Conjunto, Bari del Valle Sosa; y los jefes del Ejército, Claudio Pasqualini; de la Armada, José Luis Villán; y de la Fuerza Aérea, Enrique Amrein, para transmitir la "buena nueva".

Fuentes oficiales confirmaron a este diario que con la decisión de subir el sueldo a los militares "está garantizada la Cena de Camaradería" con la participación del Presidente que este año se verá más retrasada por las complicaciones salariales.

Durante el gobierno de la ex presidenta Cristina Kirchner se solían anunciar en estas comidas los aumentos salariales para todas las fuerzas. Macri resolvió disponer las subas de los sueldos antes del encuentro anual. "El aumento calma los ánimos", reconoció una fuente gubernamental antes de que se concrete la cena.

La relación entre la Casa Rosada y las FF.AA. no pasó por el mejor año. Las tensiones afloraron con el submarino ARA San Juan, que aún permanece desaparecido con sus 44 tripulantes. Otro de los focos de tensión también fue cuando el Gobierno analizó la derogación del decreto del ex presidente Néstor Kirchner para que las fuerzas armadas puedan realizar apoyo a las fuerzas de seguridad en las fronteras.

El Ejecutivo reconocía hace un año la crisis en el sector castrense. En su discurso, Macri había hablado de "una en etapa de vacas flacas". A los pocos meses se hundió el ARA San Juan. Dentro de unos días, el líder de Cambiemos volverá a encontrarse con los jefes de las FF.AA. Siempre está la expectativa sobre la palabras del Presidente.