Durante la jornada de ayer se conocieron las pericias forenses realizadas al cuerpo del joven mapuche Rafael Nahuel asesinado en el marco de un violento operativo de desalojo llevado a cabo por integrantes de la Prefectura Naval en la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu de Villa Mascardi, provincia de Río Negro.

La autopsia determinó que el proyectil de una bala de 9 milímetros ingresó al cuerpo por el glúteo izquierdo y en una trayectoria ascendente, comprometió órganos vitales como el estómago, el intestino y el hígado hasta quedar incrustada en una costilla, sin orificio de salida.

Los resultados finales de la autopsia practicada el domingo por la tarde, se conocerán entre mañana y pasado. Sin embargo, los datos preliminares confirmarían que personal de Prefectura sería el causante de la muerte de Rafael, quien junto a un grupo de integrantes de la comunidad mapuche, había logrado escaparse el jueves del operativo de desalojo realizado en las tierras que ocupaban cerca del lago Mascardi, a 35 kilómetros de Bariloche.

En la tarde de ayer el cuerpo del joven fue enterrado en el cementerio municipal de Bariloche en el marco de una ceremonía religiosa ancestral realizada por los familiares e integrantes de la comunidad.

Un rato más tarde, el juez Villanueva le tomaba declaración indagatoria a los dos detenidos, Fausto Jones Huala y Lautaro González, quienes fueron los encargados de bajar el cuerpo herido Rafael.

"Estoy a minutos de que su señoría le tome indagatoria a mis defendidos quienes están acusado supuestamente de usurpación", dijo al ser consultada por este diario la abogada Sonia Ivanoff, quien agregó que un rato antes había tenido lugar "el entierro de Rafael Nahuel, en el marco de una ceremonia que culminó con la caída del sol y de la que participó toda la gente de la comunidad".

Cabe recordar que el domingo el juez Villanueva aceptó ponerle un freno al operativo de búsqueda y captura de los diez integrantes del pueblo originario que se encontraban escondidos y se negaban a abandonar la zona.

El obispo Juan José Chaparro, junto a otras autoridades, encabezó una comitiva, la que junto a Villanueva, concurrió al lugar de los hechos y tras más de cuatro horas de diálogo con representantes de la comunidad Lafken Wikul Mapu, acordó detener el operativo.

Tras el acuerdo alcanzado, el juez dejó pendientes de realizar los peritajes criminalísticos y la inspección ocular en el predio de Villa Mascardi.