Retenciones. Ese es y será siempre el tema de discusión entre el Gobierno y el sector agropecuario. La historia así lo indica cuando regresa el debate acerca del freno a la baja gradual de las retenciones a la soja e imponerlas de nuevo para los cereales como un pedido de "gesto patriótico" al campo frente a los problemas de déficit que muestra la gestión de Mauricio Macri. Pero las entidades agropecuarias jugaron fuerte y amenazaron con salir a las rutas si no se cumple con la promesa de campaña y hasta hablaron de "traición"no sin antes dejar en claro que fueron sus votos los que lograron que Cambiemos gane las elecciones.

Todas estas idas y vueltas motivaron que debiera ser el Presidente en persona quien les comunicara a las entidades del campo que todo quedaría igual. Fin de la historia. Ese encuentro fue el 4 de julio. Diez años antes, la Cámara de Diputados aprobaba el proyecto de ley de retenciones móviles durante la presidencia de Cristina Fernández y pasaba al Senado donde se produciría el voto "no positivo" del vicepresidente Julio Cobos.

Antes, sucedieron cosas. Hay que ir a noviembre de 2007 cuando el entonces ministro de Economía, Miguel Peirano, subía los derechos de exportación a la soja del 27,5% al 35 por ciento. El maíz pasó del 20 al 25% y el trigo subió al 28 por ciento, entre otros productos y subproductos. Este aumento fue la forma que tuvo el entonces funcionario para convencer al ex presidente Néstor Kirchner de que no se impusieran las retenciones móviles una idea, de Guillermo Moreno que terminó anunciando Martín Lousteau el 11 de marzo de 2008. Esta idea implicaba una nueva fórmula para el cálculo de alícuotas: las retenciones subían y bajaban de acuerdo a la variación del precio de la tonelada.

De esta forma, la oleaginosa que tributaba el 35% ascendía al 44 por ciento al precio de entonces. Los commodities venían de una escalada de precios altos y fue la misma soja que alcanzó en ese mismo año los u$s600 la tonelada.

Al día siguiente el campo llamaba a un paro por 48 horas, pero en realidad serían 129 días que tuvieron puntos de encuentro y de disidencia entre las mismas entidades. Las protestas del campo llegaron al punto de lograr el desabastecimento en las góndolas. Lo que significó el aumento de los precios de primera necesidad. La Presidenta intentó por todos los medios apaciguar los ánimos proponiendo la segmentación, reintegros, para que los pequeños productores paguen menos frente a los de más hectáreas, pero no funcionó y la escalada de violencia tanto verbal como física llegó hasta la Capital Federal. Cacerolazos mediante, la gente comenzó a apoyar a los productores con sus arengas: “por los hijos, por los hijos”.

Es así que el Gobierno decide enviar el proyecto al Parlamento, debate de por medio desde lo ideológico para avanzar acerca de quién se apropia de la renta financiera. Así la primera victoria fue para el oficialismo en la Cámara de Diputados y todo paso al Senado.

Un día antes de la votación en la Cámara Alta, hubo dos actos. Uno en Palermo en apoyo al campo. El otro, con el mismo Néstor Kirchner como único orador en la Plaza de los Dos Congresos.

Pero contra todo lo que se suponía el golpe vino de quien menos se esperaba. “La Presidenta de los argentinos me va a entender”, dijo el vicepresidente, Julio Cobos quien debía desempatar luego que quedará 36 a 36 en la votación. Y continuó. “La historia me juzgará no sé cómo, pero espero que esto se entienda”, decía en su alocución para terminar afirmando lo que ya había anticipado: “mi voto no es positivo”. Una frase que ya quedó en los libros.

El campo celebró. Al día siguiente, Alberto Fernández, jefe de Gabinete dio a conocer el decreto 1176, por el cual se deroga la resolución 125. Luego se publican distintas resoluciones y todo queda como antes.

Muchos hablan de la grieta, pero la grieta empezó con el conflicto del campo. Dos modelos distintos. O uno acostumbrado a que no cambie nada. Los medios de comunicación más concentrados hicieron lo suyo y todo se acrecentó.

Los frutos de la victoria hizo que el campo llegara al Congreso en el 2009. Los conocidos como los agrodiputados tenían un sólo objetivo eliminar las retenciones, pero lo que la 125 hizo con las entidades no se plasmo en los papeles. ¿Segmentar o eliminar?

En resumen, la política no supo dejar de lado los contrastes entre sus “agrodiputados”. O es que los hombres de campo, se chocaron con la política. Una cosa es la ruta y otra muy distinta es estar en las bancas.

Un trabajo elaborado por la Fundación Directorio Legislativo, consignó que los agrodiputados “no lograron consensuar un proyecto en común en el 2010. Hubo 129 iniciativas presentadas en Diputados y 18 en el Senado, ninguna fue convertida en ley.

Sólo salieron dos dictámenes. El primero tiene que ver con la modificación de los derechos de exportación y otro, buscó reformar la ex Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA). Pero ambos dictámenes nunca bajaron al recinto.

La salida de estos proyectos se vio empantanado por la pelea entre Ulises Forte y Pablo Orsolini, ambos ex vicepresidentes de Federación Agraria y por el otro, Ricardo Buryaile, ex vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), y presidente en aquel momento de la Comisión de Agricultura en Diputados. Los tres legisladores representan a la Unión Cívica Radical (UCR). Sin embargo, no se pusieron de acuerdo en pos de un objetivo en común: el campo.

En definitiva como se dijo al inicio, el principal dilema que preocupa hoy a este importante sector de la economía argentina son las retenciones. Sin embargo, “el debate se limita a la distribución del ingreso cuando, en realidad, lo que está en juego es la estructura productiva y el desarrollo económico”, señaló en su momento el economista Aldo Ferrer, en su paso por el Parlamento.

Retenciones si o retenciones no. Este diario anticipó que llegaran después de la Rural de Palermo. Al cierre de esta edición, se dio a conocer el documento que Hacienda envió al Fondo Monetario Internacional el 20 de junio pasado. En el se habla de reducir los gastos y frenar la baja en los derechos de exportación a la soja en el 25,5% a partir de septiembre.

“Señores, la baja a las retenciones de la soja se mantienen. No habrá para maíz y trigo, y así seguirán hasta el final de mi mandato.” Con estas palabras el Presidente recibía a los representantes de la Mesa de Enlace. Mañana se cumplen 10 años de la rebelión agropecuaria. Y pasado mañana, se darán a conocer los detalles de aplicación concreta del acuerdo con el FMI. Y se dirimirá si se está a las puertas de un nuevo conflicto o acatarán el gesto patriótico.

Ver más productos

La otra historia del peronismo

La otra historia del peronismo

Cómo hacer guita

Cómo hacer guita

Lo que todo el mundo busca

Lo que todo el mundo busca

¿Qué es sexteame?

¿Qué es sexteame?

Para fanáticos del Fútbol

Para fanáticos del Fútbol

La historia detrás del robo del siglo

La historia detrás del robo del siglo

Eva Duarte: toda la verdad

Eva Duarte: toda la verdad

Aprendé a usar tu inteligencia

Aprendé a usar tu inteligencia

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

Historia para Chicos

Historia para Chicos

Ver más productos