El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, cerró la paritaria con los gremios estatales para 2018 con un aumento del 11% más una cláusula gatillo por inflación.

Córdoba se convirtió así en la primera provincia en cerrar el acuerdo salarial con los estatales para el próximo año, en lo que es un nuevo guiño de Schiartti en su alianza política tejida con el presidente Mauricio Macri.

El 11% también será la oferta que la hará la administración de María Eugenia Vidal a unos 600 mil empleados públicos, docentes, médicos, integrantes del Poder Judicial y policías, también con cláusula gatillo por inflación.

Los equipos técnicos de Schiaretti y Vidal proyectaron los aumentos sobre la base de las metas de inflación del Banco Central para 2018, que se ubica en el 10%, con un margen de oscilación de dos puntos para abajo y dos puntos para arriba.

Esas metas como las proyecciones de Córdoba y Buenos Aires están lejos de las expectativas de suba del costo de vida del sector empresario consultado por la autoridad monetaria en a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).

El propio ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, había asegurado a mediados de este mes que las negociaciones paritarias de 2018 deberían cerrar en el 16,6% porque esa es la expectativa de inflación de las empresas para el próximo año.

A pesar de ello, el ministerio de Hacienda proyectó una inflación del 15,7% promedio en el Presupuesto 2018 que hoy será convertido en ley con apoyo de los gobernadores, entre ellos Schiaretti.

El gobierno de Córdoba y el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) se anticiparon al resto de las jurisdicciones y sellaron un incremento salarial del 6% para el primer cuatrimestre y del cinco por ciento para el segundo. La provincia logró el entendimiento con el SEP al confirmar la decisión de aprobar por ley un proyecto que establece el pase a planta permanente de 4.800 empleados contratados.