Tres horas después de la última comunicación que el submarino “ARA San Juan” mantuvo con la Base Naval Mar del Plata el miércoles de la semana pasada, una “anomalía hidroacústica” fue detectada en el mar unas 30 millas al norte de la posición reportada por la nave, se informó oficialmente anoche.

Según lo señalado por el vocero de la Armada, Enrique Balbi, el nuevo “indicio” que surgió en medio del operativo de búsqueda fue confirmado ayer por los Estados Unidos.

“Se detectó una anomalía hidroacústica que hoy se supo que fue el miércoles por la mañana, a 30 millas al norte y coincide con el último posicionamiento del submarino”, indicó Balbi.

El vocero precisó que tras la confirmación de ese “ruido”, se decidió enviar a la zona unidades de superficie que arribarán al punto exacto aproximadamente a medianoche.

Balbi comentó que la zona en la que se detectó esa anomalía sonora ya fue rastrillada sin resultados positivos, pero no obstante se decidió volver al lugar para “corroborar”.

Según explicó, el “ruido” del que ayer se tuvo la confirmación “está centrado a las 11 de la mañana de la derrota del submarino a unas 30 millas al norte de la última posición en la línea de navegación yendo a Mar del Plata”.

Consultado sobre si pudo tratarse de un estallido, prefirió no hacer ninguna conjetura: “No tengo la información que haya sido una explosión”.

“Manejamos todas las hipótesis, no hacemos conjeturas, pero mantenemos todos los escenarios”, informó.

El amplio operativo internacional de búsqueda del submarino ingresó ayer en una “etapa crítica”, ante la falta de indicios concretos sobre la suerte corrida, la incertidumbre por las reservas de oxígeno, y el regreso del mal tiempo pronosticado para los próximos días.

Temprano, la Armada Argentina informó que no dio resultado el rastrillaje que se realizó en un área determinada en la que se detectaron bengalas.

En su primer contacto del día con la prensa, Balbi dijo que luego de que el buque británico “Protector” divisara alrededor de las 19 del martes tres bengalas, dos de color blanco y una roja, “se desplegaron tres unidades de superficie en el área”, que patrullaron durante la noche y la madrugada una zona situada a 200 millas de la costa de la Península Valdés, sin obtener resultados.

Por el lugar también volaron un avión estadounidense y otro brasileño, un P3 especialmente acondicionado para el rastrillaje submarino, y por el momento “no se halló ningún rastro” y tampoco se tuvo “ningún contacto”, indicó Balbi.

Además, el vocero descartó versiones que indicaban que una de las naves que participa del operativo hubiese encontrado un objeto metálico sobre el lecho marino.

La Armada confirmó que en las últimas horas se ingresó en una “etapa crítica” de la búsqueda, ya que a partir de ayer, la nave habría alcanzado el límite de oxígeno en caso de que haya permanecido sumergida durante todos estos días, aunque se aclaró que no se sabe si el submarino emergió en algún momento.

La búsqueda realizada por decenas de buques y aeronaves de 13 países se intensificó durante la jornada de ayer gracias a las buenas condiciones meteorológicas.

La Armada informó en un comunicado que ayer mismo por la tarde estaba previsto que el Skandi Patagonia de la empresa Total, que traslada a bordo el equipamiento de rescate de la Armada de Estados Unidos y personal coordinador de la Armada Argentina, se acercara al área de operaciones.